El expresidente estadounidense Donald Trump está dando pasos decisivos para lograr su ambición de ser nominado al Premio Nobel de la Paz. Tras años de intentos, parece haber encontrado un apoyo clave en su más reciente mediación entre Azerbaiyán y Armenia.
Trump convocó a los presidentes de ambos países, Ilham Aliyev y Nikol Pashinian, a la Casa Blanca, donde logró que ambos respaldaran públicamente su nominación al codiciado premio noruego. Este gesto se suma a otros apoyos que Trump ha recibido en Asia, como el del primer ministro camboyano Hun Manet, quien envió una carta al Comité Noruego del Nobel proponiendo a Trump debido a su «extraordinaria habilidad política» para resolver conflictos.
Un Triunfo Personal en el Cáucaso Sur
La reunión trilateral en la Casa Blanca se enmarcó en las negociaciones para normalizar las relaciones entre Azerbaiyán y Armenia, interrumpidas desde la independencia de ambas exrepúblicas soviéticas en 1991. El último bastión en disputa era la región de Nagorno Karabaj.
Si bien Trump se anotó este como un triunfo personal, aún quedan algunos puntos por resolver, como la presencia de tropas internacionales en la frontera y la exceptuación de que las diferencias se sometan a tribunales internacionales.
Apoyo del Cáucaso y Otras Regiones
El apoyo del Cáucaso Sur se suma a otras iniciativas de Trump, como su intervención en las tensiones entre India y Pakistán, y su rol en la resolución del conflicto fronterizo entre Camboya y Tailandia, donde hubo más de 40 muertos y 300 mil desplazados.
Ahora, con octubre acercándose, cuando se anunciará el ganador del Premio Nobel de la Paz 2025, Trump avanza en la búsqueda de más apoyos para presionar a su favor a los jueces que evalúan las candidaturas en Oslo.