En un impactante caso de violencia extrema relacionado con el narcotráfico, las autoridades han revelado los escalofriantes detalles de un secuestro ocurrido en Conchalí, donde la víctima fue obligada a comerse su propia oreja después de ser mutilada.
Seis Miembros de un Clan Familiar Detenidos
Según informes de la PDI y la Fiscalía ECOH, seis personas, dos de nacionalidad venezolana y cuatro chilenas, incluyendo dos mujeres y un menor de edad, fueron detenidas por su participación directa en el secuestro de un ciudadano chileno de 38 años. La víctima, que formaba parte de la misma organización criminal, era responsable de un punto de distribución de drogas.
Torturas y Mutilación Extrema
Los secuestradores mantuvieron a la víctima cautiva durante aproximadamente 20 horas, sometiéndola a diversas torturas y lesiones. En un acto de crueldad sin precedentes, la obligaron a comerse una de sus propias orejas, la cual había sido previamente amputada.
Investigación y Detenciones
Según el subprefecto Hassel Barrientos de la Bipe Antisecuestros de la PDI Metropolitana, la investigación se inició cuando la víctima, tras ser liberada, acudió a un centro de salud en Conchalí y denunció lo ocurrido. Esto permitió a las autoridades identificar a los responsables y proceder a su arresto.
Vínculo con el Narcotráfico
La fiscal Magdalena Díaz de la Fiscalía ECOH explicó que la víctima formaba parte de la misma estructura criminal que sus captores, y que el secuestro se debió a «diferencias respecto a la cuenta de las ventas que se habían realizado en ese punto a cargo de este sujeto». Este modus operandi es comúnmente utilizado por estas bandas para ejercer control y liderazgo sobre sus miembros.
Operativo Exitoso
En total, nueve personas fueron detenidas en esta operación policial, que incluyó la incautación de drogas en Conchalí y Loncura. El subprefecto Barrientos destacó que se logró la detención de la totalidad de los autores materiales del secuestro.
Este caso pone de manifiesto la extrema violencia y crueldad que pueden llegar a ejercer las organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico, y subraya la importancia de una investigación exhaustiva y una acción policial efectiva para desmantelar estas peligrosas redes.