La Unión Demócrata Independiente (UDI), a través de su presidente Guillermo Ramírez, desmintió categóricamente las versiones que circularon sobre un posible cambio de gabinete o modificaciones en el segundo piso de La Moneda. Estas especulaciones surgieron en medio de la crisis que afecta al ministro de Justicia, Fernando Rabat, por las polémicas rebajas de condena a individuos sentenciados por delitos sexuales contra menores.
Ramírez afirmó haber sostenido reuniones privadas con los ministros políticos del Ejecutivo, incluyendo al titular del Interior, Claudio Alvarado, pero negó haber recibido cualquier indicio sobre una reestructuración ministerial. “Yo quiero desmentir esta información de manera tajante. Yo he estado en reuniones privadas con el ministro Alvarado, con los ministros políticos en general y no se nos ha informado de ninguna manera que estemos próximos a un cambio de gabinete”, declaró el timonel gremialista.
El líder de la UDI también aclaró que no ha recibido señales del presidente José Antonio Kast respecto a eventuales cambios en su equipo. Subrayó que, si bien la experiencia política es valorada dentro del Gobierno, esto no se traduce en una demanda de su partido por ajustes inmediatos: “Por supuesto que nosotros hemos aprendido en los gobiernos anteriores que la densidad y la experiencia política son importantes, pero de ahí a decir que se requiere hoy un cambio de gabinete, eso no va a salir de la boca de la UDI”.
Por su parte, el secretario general de la UDI, Juan Antonio Coloma Álamos, secundó las declaraciones de Ramírez, asegurando que la colectividad no está discutiendo la posibilidad de promover modificaciones en el equipo ministerial. “Nosotros no estamos hablando respecto de ningún tipo de cambio de gabinete”, sostuvo Coloma, enfatizando que los cambios de gabinete son facultad exclusiva del Presidente de la República y no se conversan a través de los medios.
Coloma recalcó que la principal preocupación del partido se centra en la aceleración de la tramitación de iniciativas legislativas que busquen impedir nuevas rebajas de condena a agresores sexuales de menores de edad. Instó a aprobar una legislación que evite que condenados por estos delitos accedan a beneficios que reduzcan sus sentencias.
En otro frente, Ramírez abordó la acusación constitucional que la oposición prepara contra el ministro Rabat. El presidente de la UDI manifestó su certeza de que la iniciativa carece de fundamentos jurídicos sólidos y anticipó su rechazo en la Cámara de Diputados. “Nosotros tenemos la absoluta certeza de que, como no hay argumento constitucional alguno para hacer una acusación, lo que va a terminar ocurriendo es que la oposición va a sufrir una derrota en la Cámara de Diputados y que los parlamentarios oficialistas van a rechazar esta acusación constitucional”, concluyó Ramírez.