Nueve personas perdieron la vida este domingo al estrellarse un avión privado en una zona residencial de Palm Beach, Florida, Estados Unidos. El impacto generó una enorme bola de fuego y un cráter en el pavimento, dejando ver la magnitud del siniestro.
Momentos antes del trágico suceso, medios locales como CNN difundieron una grabación de las comunicaciones radiales de LiveATC.net, donde se revelan los instantes de pánico vividos por los tripulantes. “¡Vamos a estrellarnos!”, se escucha decir al piloto.
El piloto había reportado al control de tráfico aéreo la presencia de hielo en la aeronave y una temperatura exterior de -47 grados Celsius, además de turbulencias moderadas que provocaban rebotes de hasta 700 pies.
“Tenemos hielo ligero y transparente, manejable, y turbulencias moderadas”, comunicó el piloto por radio al Centro de Control de Tráfico Aéreo de Miami.
Sin embargo, la situación escaló rápidamente. Tras informar que comenzaba a llover y solicitar permiso para ascender, se declaró el estado de emergencia a bordo.
“Vamos descendiendo, se nos acabó el tiempo, mierda (sic)”, indicó el piloto en los momentos finales de la transmisión.
Datos del sitio web ADS-B Exchange muestran un descenso de 27 mil pies en el transcurso de un minuto, justo antes de que se interrumpieran los datos de seguimiento de vuelo. Por su parte, la plataforma Flightradar registró que la aeronave volaba a ocho mil 750 pies de altitud y alcanzó una velocidad vertical de más de 32 mil pies por minuto.
Las autoridades federales han iniciado una investigación exhaustiva. La Administración Federal de Aviación (FAA) y la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) están a cargo de esclarecer las causas del incidente.
El gobernador de Florida, Ron DeSantis, describió el hecho como un “choque de avión cataclísmico” que “parecía un misil cayendo y dejó un gran cráter al costado del camino”. Aseguró que no hay reportes de heridos o fallecidos en tierra.
La FAA identificó preliminarmente el avión como un Bombardier Learjet 60, matrícula N722BD, que había despegado del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, y se dirigía al Aeropuerto de North Eleuthera, en Bahamas.
Todos los carriles de la avenida Military Trail, entre Cresthaven Boulevard y la Décima Avenida Norte, permanecen cerrados en Palm Beach mientras avanza la investigación, que podría extenderse varios meses para determinar las causas definitivas del accidente.