Este fin de semana, que incluye el sábado 31 de octubre y el domingo 1 de noviembre, trae consigo dos feriados religiosos. Aunque la coincidencia de estas fechas podría generar incertidumbre entre los consumidores respecto al funcionamiento del comercio y servicios, se anticipa una operación en gran medida normal.
A diferencia de otros festivos, estos dos días no tienen carácter de irrenunciables. Esto significa que los establecimientos comerciales tienen la potestad de operar con normalidad, aunque algunos negocios más pequeños podrían optar por horarios reducidos o simplemente no abrir. Por ello, se recomienda consultar directamente con los locales menores antes de visitarlos.
En contraste, se espera que centros comerciales, supermercados y malls mantengan sus puertas abiertas y operen bajo sus horarios habituales. La ley 19.973 establece que los únicos feriados obligatorios e irrenunciables para los trabajadores del comercio en Chile son el 1 de mayo, el 18 y 19 de septiembre, el 25 de diciembre y el 1 de enero de cada año.
Para aquellos trabajadores que deban laborar durante estos días festivos no irrenunciables, el artículo 38 del Código del Trabajo garantiza el derecho a un día de descanso compensatorio.
El 31 de octubre es feriado en Chile desde 2008, dedicado al Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes. Esta fecha conmemora el momento de 1517 en que Martín Lutero publicó sus 95 tesis en Wittenberg. Por su parte, el 1 de noviembre se celebra el Día de Todos los Santos, una jornada en la que se honra a los difuntos. Tradicionalmente, este día congrega a miles de personas en los cementerios de todo el país para recordar a sus seres queridos.