Un hombre condenado por violar y abusar reiteradamente de su hija, quien entonces tenía 11 años, recibió la mayor reducción de condena hasta el momento por parte del gobierno de José Antonio Kast. La rebaja fue de 36 meses, equivalente a tres años, a través de un decreto firmado por el ministro de Justicia, Fernando Rabat.
El caso, descubierto en 2005, involucró a una menor que cursaba sexto básico y que regresaba a su domicilio los fines de semana desde una escuela con internado. Durante esos períodos, aprovechando la ausencia de la madre por motivos laborales, el padre cometió los ilícitos, amenazando a la niña con matar a su madre si revelaba lo ocurrido.
Los abusos se extendieron entre marzo y noviembre de 2005, y en el juicio se confirmó que la madre también había sufrido episodios de violencia intrafamiliar. La niña, según una perito de 2007, evidenciaba inseguridad, vergüenza, culpa y desvalorización a raíz de los ataques.
En marzo de 2009, el tribunal condenó al agresor a 10 años y un día por violación y otros 10 años y un día por abuso sexual reiterado. Ambas penas debían cumplirse de manera efectiva, sin la posibilidad de beneficios establecidos por la Ley 18.216, lo que representó una justicia largamente esperada para la víctima, hoy de 32 años.
Sin embargo, su agresor quedó en libertad este año debido al decreto del ministro Rabat. Esta reducción de 36 meses se posiciona como la mayor de las 56 rebajas de pena otorgadas a condenados por delitos sexuales contra menores por la actual administración, según información conocida hasta ahora.
Organizaciones civiles y partidos de la oposición han manifestado preocupación, dado que ninguna de las víctimas fue notificada de estas medidas administrativas y los agresores presentan un alto riesgo de reincidencia, con informes de Gendarmería que en algunos casos destacan su falta de empatía. Ante estos hechos, el ministro Rabat podría enfrentar una acusación constitucional.