El senador Andrés Longton (RN) denunció un quiebre en el acuerdo administrativo que rige la conformación de las comisiones en el Senado, tras la salida de Pedro Araya (PPD) de la presidencia de la Comisión de Constitución. Esta situación pone en jaque la estabilidad de los pactos en la Cámara Alta y genera incertidumbre sobre el respaldo a la futura conformación de la Mesa del Senado.
La controversia surge después de que Araya fuera apartado de la presidencia de la Comisión de Constitución, siendo reemplazado por Vlado Mirosevic (PL). Según Longton, esta decisión contraviene un documento formalmente suscrito por todos los comités del Senado, en el que se establecía la presidencia de Araya para dicha comisión en el periodo 2026. El legislador de Renovación Nacional enfatizó que el acuerdo lleva la firma de todos los jefes de comité, incluida la suya y la del senador Castro.
“¿Qué sale en Constitución? Presidencia: Araya. ¿Quién firmó? Todos los comités”, señaló Longton, quien aseguró que “si no se respeta, quiere decir que hay un acuerdo que se rompió y se rompe la palabra empeñada y se rompe además uno formalmente suscrito por todos los jefes de comité”.
Longton calificó a Araya como el “principal afectado” y advirtió sobre las serias repercusiones de este incumplimiento. A su juicio, la ruptura del pacto libera a los firmantes de sus obligaciones, lo que podría traducirse en un retiro del apoyo a la próxima Mesa del Senado y a las futuras presidencias de comisión. Esta postura sugiere que la crisis podría extenderse más allá de la Comisión de Constitución.
El senador de RN manifestó la posibilidad de buscar una nueva mayoría en el Senado. “Con el senador Araya podríamos tener hasta 27 votos y eso nos daría mayoría consistente y permanente en la Mesa del Senado y las comisiones, pero hay que abrir la conversación para ver si los otros comités están dispuestos”, explicó.
Finalmente, Longton lamentó que la sanción a Araya se deba a su disposición al diálogo en materia de seguridad. “Nunca pensamos que alguien que piense distinto en materia de seguridad, y que estuviera dispuesto a dialogar, llegaría a ser censurado por querer construir acuerdos”, concluyó. Considera que esto promueve la intransigencia y debilita la institucionalidad democrática, afectando negativamente a todos los chilenos.