Alexander, hijo de Mauricio Israel, ha realizado duros descargos contra su padre. Esto ocurre después de que el comentarista deportivo apelara la sentencia que lo obliga a pagar una pensión de alimentos. En una conversación con Plan Perfecto, el joven aseguró que su padre no le contesta los mensajes ni le habla durante las audiencias del juicio, donde se comunica únicamente a través de su abogado.
El joven, de 27 años, quien actualmente estudia y trabaja, desmintió las declaraciones públicas de Israel en las que afirmaba querer establecer un acercamiento. Describió a su padre como alguien “capaz de decir cualquier cosa con tal de salvarse en el momento” y proteger su reputación. Alexander relató que tampoco le habla porque siente que ya le ha apelado “un millón de veces” sin recibir respuesta alguna. Cuando le preguntaron si quedaba algún vínculo, respondió: “No tengo esperanza de que lo haya”.
Según su testimonio, decidió demandar debido a la vergüenza y los comentarios hirientes que soportó tras exponer su situación familiar. La panelista Eli de Caso le consultó si podría seguir adelante sin esperar nada de su padre, a lo que Alexander contestó que ya había perdido la esperanza. Además, calificó a Israel como una persona privilegiada que “se da la gran vida” y añadió que el abandono también afecta a sus hermanos. Considera sus apariciones televisivas como una “oportunidad” para “exponer esta situación”.
El pasado viernes, en Primer Plano, Alexander detalló que el fallo judicial se dictó el 19 de septiembre y fijó una pensión ligeramente superior al mínimo legal. Indicó que la defensa de su padre apeló para reducir el monto, idealmente al que pagaba anteriormente. El joven sostuvo que, basándose en los antecedentes revisados en la causa, incluida información bancaria, su padre gana “mucho más de lo que dice”. Es importante recordar que esta disputa se hizo pública en noviembre de 2025, cuando Alexander reveló que el comentarista lo había negado al nacer y solo lo reconoció tras un examen de ADN, y que durante años no recibió ayuda económica de su progenitor.