El presidente José Antonio Kast condenó enérgicamente el ataque sufrido por el Cesfam Cardenal Raúl Silva Henríquez, ubicado en Bajos de Mena, comuna de Puente Alto. Desde Bolivia, el jefe de Estado calificó la agresión como inaceptable, señalando que las personas responsables de destruir una infraestructura vital para la comunidad serán perseguidas “uno por uno”.
Kast enfatizó el “daño irreparable a las personas más vulnerables de Chile” que implica este tipo de actos y solicitó la colaboración de autoridades y vecinos para identificar a los involucrados. Además, extendió su llamado a terminar con la violencia en los establecimientos educacionales, calificando como “inaceptable” poner en riesgo la vida de los jóvenes en situaciones violentas.
El alcalde Matías Toledo, a través de su cuenta de Instagram, precisó que los disturbios se originaron por una protesta debido a una orden de desalojo del Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu), enmarcada en un proyecto de regeneración urbana. Las manifestaciones con barricadas iniciaron el jueves cerca de las 16:00 horas.
Aproximadamente a la medianoche, una turba de cerca de diez individuos arremetió contra el centro de salud pública, que en ese momento atendía pacientes. Las cámaras de seguridad registraron a los sujetos utilizando extintores para intimidar al personal de seguridad y causar destrozos en la infraestructura.
Los daños incluyen saqueos, la destrucción de puertas, computadores, ventanas y salas de espera, con un avalúo estimado en 11 millones de pesos. El ministro del Interior (s), Máximo Pavez, consultado en dependencias del Senapred sobre el incidente y la ausencia del ministro Arrau, afirmó la presencia del gobierno a través de la ministra de Salud.
Pavez añadió que la Delegación Presidencial Provincial visitó a la comunidad y a los trabajadores afectados. Destacó que el gobierno opera como un equipo y que la respuesta política ante la situación fue entregada por la autoridad sectorial competente.