El alcalde de Independencia, Agustín Iglesias, criticó duramente las medidas de seguridad implementadas durante el funeral de Juan Aliste Vega, que se realizó este miércoles en la comuna. La autoridad cuestionó directamente la gestión de la Delegación Presidencial, encabezada por Germán Codina, y lamentó el impacto negativo en la rutina de los vecinos y el comercio local.
Iglesias denunció que los habitantes de Independencia presenciaron una evidente alteración del orden público, lo que obligó a interrumpir actividades diarias y generó temor. El jefe comunal expresó su molestia por la falta de comunicación previa por parte de los organismos de seguridad, señalando que el municipio no fue informado sobre lo que ocurriría.
“Hoy tuvimos en Independencia un funeral que generó temor entre nuestros vecinos, comerciantes, que tuvieron que cerrar sus locales y una evidente alteración de la tranquilidad del barrio. Y resulta que nadie tuvo la deferencia de informarnos al municipio de lo que iba a ocurrir”, afirmó el jefe comunal.
El alcalde enfatizó que la prevención debió ser prioritaria, lamentando la respuesta del delegado presidencial. Según Iglesias, cuando solicitó explicaciones a Codina, la justificación fue que no se consideraba un funeral de alto riesgo, una clasificación administrativa que el alcalde consideró insuficiente ante la realidad vivida.
Para Iglesias, la coordinación y anticipación de los eventos en las calles de Independencia debieron prevalecer, más allá de cualquier etiqueta formal. “Aquí no estamos discutiendo una clasificación administrativa, estamos hablando de seguridad, de nuestros vecinos, de los barrios. El delegado presidencial tiene la responsabilidad de coordinar y anticiparse a estas situaciones, no de minimizar lo que está ocurriendo, porque de otra manera no se entiende para qué está su cargo”, sentenció el alcalde.
Cabe recordar que el ministro de Seguridad, Martín Arrau, había declarado previamente que el funeral de Juan Aliste Vega, fallecido el domingo, no sería catalogado como de alto riesgo, lo que contrasta con la experiencia vivida en Independencia y las críticas del alcalde.