Un hombre que mantenía dos órdenes de alejamiento vigentes contra su expareja —una por violencia intrafamiliar y otra por un ataque previo con machetes—, ingresó con un cuchillo a su domicilio, en el sector Río de la Mano, Punta Arenas.
En el lugar, fue descubierto por el actual conviviente de la mujer, quien intentó desarmarlo. Durante el forcejeo, sufrió graves cortes en las manos y una fractura.
En medio del enfrentamiento, el habitante de la vivienda terminó por sofocar al agresor, provocándole la muerte. Tras estos hechos, el Juzgado de Garantía de Punta Arenas dejó en libertad y sujeto a arraigo nacional al imputado por homicidio simple.
El magistrado estimó plausible la tesis de la legítima defensa al ponderar que el imputado actuó para repeler un brutal ataque armado dentro de su propia residencia.