El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, afirmó que el copiloto del vuelo de Flydubai, desviado el miércoles a Arabia Saudí, fue objeto de un «adoctrinamiento islamista radical«. Netanyahu declaró a la cadena de televisión estadounidense Fox News que el copiloto «abandonó su asiento e intentó romper los instrumentos» de la cabina con la intención de estrellar el avión.
Durante la entrevista, Netanyahu sostuvo que el copiloto «pidió que lo mataran» tras ser reducido con la ayuda de varios pasajeros. El mandatario israelí agregó que «está claro que era un suicida» y que «parece muy probable que fuera a estrellar el avión», aunque reconoció que las investigaciones sobre el incidente aún no han concluido oficialmente.
El primer ministro también destacó un «vacío legal» en la entrada al país de ciudadanos de naciones con las que Israel no tiene relaciones, ya que el sospechoso es omaní. Por ello, considera crucial esclarecer por qué fue asignado a ese vuelo.
Netanyahu elogió la «cooperación total de las autoridades emiratíes» en las pesquisas. «A ambos nos interesa que esto no vuelva a pasar», aseguró, e insistió en que hay «indicaciones» de que «Irán y sus subsidiarios están intentando llevar a cabo ataques contra Israel y los israelíes» en el contexto de las próximas elecciones legislativas del 27 de octubre.
La aerolínea Flydubai confirmó un «altercado en la cabina de mando» durante el vuelo, que cubría la ruta entre Dubái y Tel Aviv. El avión tuvo que ser desviado para un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudí. La compañía instó a no especular sobre el incidente mientras las investigaciones continúan.
Las alarmas se activaron el miércoles cuando el aparato emitió una señal de emergencia sobre el espacio aéreo jordano. La alerta coincidió con una pérdida de altura y una súbita aceleración. Israel desplegó aviones ante el temor de un secuestro, ya que no se logró establecer contacto con la aeronave hasta su aterrizaje.