La ANFP propuso una fórmula para completar la serie de Copa Chile entre La U y Everton, luego de los incidentes que obligaron a suspender el partido de ida en Viña del Mar. La iniciativa busca resolver el enfrentamiento en cancha, evitando una definición administrativa.
Según lo reportado por La Tercera, la idea de la Federación es jugar los ocho minutos restantes del partido de ida, más el tiempo añadido correspondiente, el próximo domingo 27 de septiembre. Este segmento se disputaría justo antes del partido de vuelta, programado para la misma fecha.
Ambos clubes involucrados ya dieron su aprobación a la propuesta. Sin embargo, la resolución definitiva depende de la Delegación Presidencial de la región Metropolitana, que aún debe otorgar la luz verde final. La ANFP ya presentó su iniciativa a las autoridades y está a la espera de una respuesta.
Horas antes de conocerse esta sugerencia, la Delegación Presidencial había autorizado el partido de vuelta en Ñuñoa, aunque con una serie de exigencias y medidas especiales. Entre ellas, se prohibió la asistencia de los barristas de La U que estuvieron involucrados en los desórdenes del Sausalito, ya que la mayoría de los incidentes se registraron en su sector.
Adicionalmente, las autoridades vetaron la presencia de hinchas visitantes en el estadio de Ñuñoa. El enfrentamiento fue recategorizado de ‘clase B a clase A’, lo que implica que el club local, La U, deberá incrementar y mejorar significativamente su plan de seguridad para el evento.