Las bancadas de la UDI, Republicanos, Evópoli y Renovación Nacional defendieron la reciente adhesión de Chile al “Escudo de las Américas”, una iniciativa de coordinación internacional para combatir el crimen organizado transnacional. Los partidos oficialistas rechazaron categóricamente las críticas de la oposición que sugieren una posible cesión de soberanía nacional por esta participación.
A través de una declaración conjunta, los parlamentarios argumentaron que el acuerdo, anunciado por el Gobierno, no implica un menoscabo a la autonomía del país. La Cancillería informó previamente que la iniciativa se centra en la cooperación e intercambio de información entre naciones, el desarrollo de herramientas de análisis de datos, capacitación policial y coordinación fronteriza. La cartera enfatizó que cada Estado operará bajo sus propias leyes y obligaciones internacionales.
En esa línea, las bancadas recalcaron que “toda cooperación se desarrollará con pleno respeto a la Constitución, a nuestras leyes y a los tratados internacionales suscritos por nuestro país”. Además, cuestionaron a la oposición por plantear dudas sobre la soberanía mientras, a su juicio, habrían relativizado problemas como la inmigración irregular y la delincuencia en el pasado.
Específicamente, señalaron los votos en contra del Frente Amplio y el Partido Comunista a iniciativas que buscaban extender los plazos de detención para efectuar expulsiones administrativas. Asimismo, expresaron su respaldo a la agenda de seguridad impulsada por el presidente José Antonio Kast, afirmando que la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y la inmigración irregular son también componentes esenciales de la defensa de la soberanía.
“Chile no cederá soberanía por cooperar internacionalmente en la lucha contra el narcotráfico”, afirmaron las bancadas, subrayando que esta cooperación permite proteger el territorio y asegurar el cumplimiento de las leyes nacionales.
El propio presidente Kast ha aclarado que la adhesión al “Escudo de las Américas” no constituye un tratado internacional ni contempla operaciones militares en territorio chileno. Su foco, según el mandatario, es la coordinación, el intercambio de información y el seguimiento de organizaciones criminales.
Finalmente, los partidos de gobierno también expresaron su objeción a la interpelación al ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, programada para el próximo lunes 28 de septiembre. Aunque reconocieron la legitimidad de la labor fiscalizadora del Congreso, advirtieron que la interpelación podría exponer “materias sensibles para los intereses y la seguridad nacional”.
“La defensa de nuestra soberanía también exige comprender que existen asuntos reservados que siempre deben estar por sobre cualquier consideración partidista”, concluyeron, instando a la prudencia en el tratamiento de estos temas.