El funeral de Héctor Aladino Cárdenas Venegas, conocido como “El Poroto”, se perfila como un evento de alta complejidad para las autoridades en la población José María Caro de Lo Espejo, tras su reciente asesinato.
Cárdenas, quien fuera investigado por supuestamente ofrecer una recompensa de $100 millones a sicarios para atentar contra la alcaldesa Javiera Reyes, fue baleado mortalmente en la intersección de calle 21 Sur con 6 Poniente.
Los antecedentes policiales indican que fue interceptado por desconocidos cuando llegaba a su domicilio en un vehículo. El automóvil presenta al menos cinco impactos balísticos en el parabrisas. El fiscal ECOH Ernesto González detalló que la víctima recibió “al menos 8 impactos balísticos en su cuerpo, motivo por el cual fallece”.
Pese a la calificación de “alto riesgo” emitida por las autoridades para la despedida del narcotraficante, el abogado de la familia, Cristian Moya, insiste en que el funeral transcurrirá de manera pacífica. El Servicio Médico Legal (SML) ya concluyó los peritajes y autorizó la entrega del cuerpo.
“Garantizo que va a ser una situación bastante pacífica, como fue la conducta de Héctor”
Moya también se refirió a las acusaciones que vinculaban a Cárdenas con amenazas a la alcaldesa Reyes. Afirmó que, si bien pudo haber estado imputado en alguna causa, “nunca fue formalizado, puede haber estado imputado en alguna causa, pero nunca pisó un tribunal”.
El letrado subrayó que la familia esperó alguna querella formal sobre estas imputaciones, pero nunca se concretó. “Nosotros le bajamos siempre el perfil a la situación en la familia. Estuvimos esperando que llegara alguna querella o algo por el estilo, por lo cual se le había asignado a don Héctor Cárdenas, situación que nunca llegó”, sostuvo.
Finalmente, Moya reiteró que Cárdenas anhelaba presentar sus descargos para demostrar su inocencia ante estas acusaciones, una oportunidad que su fallecimiento impide. La situación mantiene en alerta a las fuerzas policiales ante el inminente funeral en Lo Espejo.