El presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, visitó este viernes la ciudad de Ceuta para expresar el “apoyo”, el “cariño” y la “solidaridad” del club ante la situación que atraviesa el enclave español, marcado por la entrada masiva e irregular de personas ocurrida a finales de julio. Pérez manifestó el deseo de que la ciudad “recupere la normalidad lo antes posible”.
Acompañaron a Pérez el presidente de honor del Real Madrid, José Martínez ‘Pirri’, quien nació en Ceuta, y el director de Relaciones Institucionales, Emilio Butragueño. La delegación fue recibida por el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas, ante una multitud de ciudadanos congregados en los alrededores del Palacio Autonómico. Previo al acto institucional en el abarrotado Salón del Trono, Pérez y Pirri firmaron el Libro de Honor de la ciudad.
El presidente madridista aclaró que la visita no surgió a raíz de “ninguna noticia reciente”, sino que se había planificado “durante varias semanas” con Vivas. Esta declaración alude a la controversia generada por jugadores como Vinicius Jr., Kylian Mbappé e Ibrahima Konaté, quienes en un reciente partido en Elche salieron al campo con la camiseta doblada, ocultando un mensaje de apoyo al pueblo de Ceuta, ciudad española ubicada en el norte de África y fronteriza con Marruecos.
“Aprovecho también este acto para transmitir todo nuestro apoyo, todo nuestro cariño, nuestra solidaridad en estos momentos tan difíciles”, señaló Pérez.
Pirri protagonizó el momento más emotivo, expresando su felicidad por regresar a su ciudad natal, aunque “muy triste” por la situación de sus habitantes. “Estoy muy orgulloso de ser caballa. Ceuta forma parte de mi vida, de mis recuerdos y de mis raíces”, afirmó. El exfutbolista concluyó su intervención con un emotivo “Viva Ceuta y viva su gente”, reiterando su cariño y apoyo a los ceutíes.
Por su parte, Juan Vivas agradeció el respaldo de la entidad madridista, enfatizando que el club “no ha venido aquí a jugar un partido de fútbol”, sino a brindar “el apoyo, el aliento y la solidaridad” en el que describió como el momento más difícil en la historia reciente de la ciudad. Vivas afirmó que la situación de Ceuta no es una cuestión política, sino de defensa de la integridad territorial y la soberanía españolas, proclamando: “Ceuta no se vende. Ceuta no se rinde. Ceuta se defiende. Ceuta es España”.