Vecinos y dirigentes de Lechagua, una de las principales zonas turísticas de Ancud, en la región de Los Lagos, denunciaron una posible contaminación acústica. La situación es atribuida a una planta generadora de electricidad a diésel, que se instaló cerca de viviendas y a unos 800 metros de una viña, generando temor por el impacto en la calidad de vida y el ecosistema local.
El proyecto, que pertenecería a Bepatagonia Generación S.A., fue desarrollado bajo la modalidad de pequeño medio de generación distribuida. Los denunciantes afirman que la instalación cuenta con ocho generadores y ocho estanques subterráneos, cada uno de aproximadamente 800 litros, sumando cerca de 6.400 litros de combustible. La ubicación de estos depósitos en una zona de turbera conectada con cursos de agua y humedales agrava la preocupación por eventuales daños a la flora y fauna.
“Lamentablemente estamos hablando de un gravísimo problema, que es un problema tan grave que puede significar la muerte del turismo en Lechagua. Lechagua es uno de los lugares turísticos más importantes de la comuna de Ancud, y en verdad es donde se va a desarrollar el nuevo puerto de crucero, es donde estamos nosotros como comité con emprendedores y empresarios invirtiendo y trabajando hace varios años ya, y esto fue un balde de agua fría, nos tiene muy mal, además que ha generado un daño tremendo a los vecinos”, relató Juan Fogliatti, presidente del Comité Pro Desarrollo Turístico y Cultural de Lechagua.
José Huerta, presidente de la junta de vecinos, solicitó fiscalizar las instalaciones, ya que su operación podría estar afectando el bienestar de los residentes. “Esto está causando una gran problemática y altera la calidad de vida del sector debido a la contaminación acústica que produce, que es muy elevada. Después esto se midió y todo. Ahora sí debo hacer la salvedad para ser transparente, que la empresa tomó contacto conmigo y enviaron a personal para medir, a personal de ellos, para medir la contaminación acústica que emiten y supuestamente están viendo sistemas de mitigación”, explicó Huerta.
La Municipalidad de Ancud, a través de Carlos Rivera, ingeniero ambiental de la Dirección de Medio Ambiente, Aseo y Ornato, informó que se realizaron inspecciones para revisar los permisos sectoriales. Las mediciones efectuadas registraron niveles de ruido por sobre la norma permitida, lo que se consignó en un acta oficial. La fiscalización en terreno no encontró personal, por lo que se dejó una notificación para que la empresa presente los documentos requeridos a la Oficina de Fiscalización Ambiental.
Los antecedentes del caso fueron remitidos a la Superintendencia del Medio Ambiente, la Superintendencia de Electricidad y Combustibles y la Seremi de Salud de Los Lagos, para que cada entidad fiscalice la planta dentro de sus competencias. Los vecinos, por su parte, aseguraron que mantendrán la alerta ante esta delicada situación que amenaza el futuro turístico de la zona.