Perú ha expulsado a más de 2.800 extranjeros en situación irregular desde principios de 2026. Así lo confirmó el superintendente nacional de Migraciones, Luis Yunis Herrera, en declaraciones recientes a la agencia oficial Andina.
Según Yunis, la institución ha llevado a cabo 5.461 operativos hasta la fecha. Estas acciones, realizadas en coordinación con la Policía Nacional y otras entidades, tuvieron como objetivo identificar a extranjeros sin la documentación correspondiente.
Durante estos operativos, se examinó la situación migratoria y la información de un total de 83.422 extranjeros en diversas localidades del país. La cifra de expulsiones se ha mantenido constante, reflejando el control migratorio.
Por su parte, el ministro del Interior, César Astudillo, adelantó la semana pasada ante el Parlamento que el número de expulsiones se incrementará significativamente en los próximos meses. Esta medida busca reforzar la regularización migratoria en el territorio.
Astudillo también informó que se están gestionando acuerdos con Venezuela para facilitar la deportación de ciudadanos venezolanos en situación irregular. Estas deportaciones se realizarían mediante transporte marítimo.
Actualmente, Perú acoge a la segunda mayor comunidad venezolana fuera de su país, con aproximadamente 1,6 millones de migrantes y refugiados. Una gran parte de ellos se encuentra en situación irregular debido a las dificultades para acceder a empleos formales que les permitan obtener un visado de residente.
A esto se suma el desafío de renovar los visados especiales que fueron emitidos en procesos de regularización anteriores. La situación plantea un reto continuo para las autoridades peruanas en la gestión de flujos migratorios.