Elías Figueroa, histórico defensa de La Roja, compartió reflexiones sobre su trayectoria y analizó la actualidad del equipo nacional. Sus declaraciones se dieron en el marco del lanzamiento del libro “El gol de mi vida”, evento donde rememoró pasajes significativos de su carrera profesional.
Según reportó EFE, el exfutbolista de Internacional de Porto Alegre y Peñarol inició su intervención destacando el rol fundamental de su familia. Figueroa mencionó a su esposa Marcela Küpfer y a sus hijos Marcela y Ricardo como el pilar de su motivación.
“Siempre pensé que tenía que hacerlo lo mejor posible por los míos”, afirmó, agregando un agradecimiento a su esposa: “Tuve la suerte de que ella me acompañó en todos lados también”.
Durante la entrevista, Elías Figueroa enfatizó la importancia de su llamado a la selección chilena. Recordó que, pese a una tentadora oferta de Mario Zagallo para unirse al combinado brasileño de la época, su compromiso con Chile prevaleció.
“Ser un ejemplo es un orgullo como chileno, porque nunca quise perder mi nacionalidad. Defiendo mi país hasta siempre. Gracias a Dios, estoy agradecido por los lugares donde pasé”, sostuvo el legendario defensor, reafirmando su lealtad.
Antes de concluir, Figueroa evaluó el presente del equipo dirigido por Nicolás Córdova. Su visión apunta a que, aunque se requiere trabajo, la calidad de los jugadores chilenos es innegable.
“Tenemos jugadores que hay que trabajar, los equipos, obvio, pero también tenemos la calidad”, expresó, instando a la mejora continua. Finalmente, dejó un consejo para su versión más joven: “No te olvides a lo que llegaste si no te has cuidado, así que cuídate”.