El presidente José Antonio Kast se reunió este lunes por más de dos horas con los líderes de los partidos oficialistas en el Palacio de La Moneda. Durante el encuentro, el mandatario anunció la inminente presentación de un plan de emergencia laboral, enfocado en la alta tasa de desocupación que afecta al país.
La iniciativa gubernamental, que abordará los meses de septiembre, octubre y noviembre, incluirá medidas como subsidios y la coordinación interministerial entre las carteras de Trabajo, Obras Públicas, Hacienda, Vivienda y la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere). Entre los participantes estuvieron la senadora Andrea Balladares (RN), el senador Arturo Squella (Partido Republicano), el diputado Guillermo Ramírez (UDI) y el senador Luciano Cruz-Coke (Evópoli).
Tras la reunión, la senadora Balladares destacó que se trató de un encuentro de trabajo habitual con el Presidente. Subrayó la coincidencia en priorizar el empleo, el costo de la vida y los esfuerzos conjuntos, además de revisar avances en la mega reforma de reconstrucción y reactivación económica. Sobre los mecanismos para impulsar el empleo, Balladares indicó que “hay distintas ideas sobre la mesa” y que los detalles se conocerán pronto.
“El énfasis que el Presidente nos ha ordenado es precisamente es poner por delante los temas del empleo y la emergencia laboral”, afirmó el senador Cruz-Coke.
El senador Cruz-Coke detalló que Kast instruyó directamente a los ministerios de Hacienda, Trabajo, Obras Públicas y Vivienda, junto con la Subdere, para elaborar un plan de emergencia laboral a la brevedad. Hizo hincapié en que el desempleo, con cifras superiores al 8% durante 40 meses, es una preocupación central para los chilenos, afectando particularmente a mujeres, adultos mayores y jóvenes con registros históricos. Remarcó que no es un relanzamiento de la agenda proempleo, sino un programa amplio que busca resultados a corto plazo.
El diputado Ramírez, por su parte, se mostró optimista tras la cita. Recordó que la UDI había solicitado reforzar los esfuerzos en empleo y diseñar un presupuesto con esa orientación. Anticipó un plan eficiente con un esfuerzo fiscal importante, enfatizando que “no hay mejor política social que un buen trabajo”. Ramírez también mencionó el “achicamiento de la economía” durante cuatro trimestres consecutivos.