El padre de Mariana Sepúlveda, la joven vista por última vez en Conchalí en 2008, expresó dudas sobre la confesión de Ghislain Quiroz Carrizo, el vecino que se autoincriminó como su presunto asesino. Sin embargo, advirtió que, si la declaración resulta ser cierta, el crimen no fue cometido por una sola persona.
La situación se desencadenó el domingo por la noche, cuando Quiroz Carrizo, de 42 años, se presentó en la 5.ª Comisaría de Conchalí. En su relato, afirmó haber quitado la vida a la estudiante de 19 años y haberla enterrado en una habitación de su casa, ubicada en pasaje Logroño. Además, indicó que habría trasladado el cuerpo cinco años después.
Ante estos nuevos antecedentes, Carabineros, a través del OS9, su Laboratorio de Criminalística (LABOCAR) y el Grupo de Adiestramiento Canino, iniciaron pericias en el domicilio señalado. La Fiscalía Centro Norte también comenzó diligencias inéditas en el caso que lleva 18 años sin resolverse.
Tras las indagaciones, las policías confirmaron que el sujeto está imputado por el delito de homicidio y permanece en calidad de detenido. Los detalles y nuevas pruebas recopiladas serán presentados ante el tribunal.
Durante la mañana de este martes, mientras las diligencias continuaban y Ghislain Quiroz era sometido a control de detención, Luis Sepúlveda, padre de Mariana, relató cómo se enteraron de esta nueva arista del caso. «La noticia nos tomó de sorpresa. No lo supimos a través del fiscal ni nada de esas cosas. A través de una hija, le informaron; mi hija después le informó a la otra que vive acá cerca. Ella vino acá a la casa y nos dio a conocer esto que estaba pasando», explicó.
Sepúlveda fue enfático al señalar su incredulidad. «No nos pareció creíble, todavía nos cuesta creer que esto sea verdad, que este muchacho haya hecho algo, y para nosotros igual es doloroso, y que lo vayan a formalizar». Añadió que, a su entender, «no hay pruebas todavía suficientes […] como para formalizar a una persona. No han encontrado nada, por lo que tengo entendido, porque el fiscal a nosotros no nos ha dado ninguna información».
Me cuesta creer que sea verdad, pero si encuentran pruebas, no sabría qué decirte, qué va a pasar. Lo único que me interesa es que la policía haga bien su trabajo, que esto se termine y nosotros poder estar tranquilos, encontrar a nuestra hija.
El padre de Mariana también compartió detalles sobre la relación con el vecino confeso, con quien aparentemente no tenían un vínculo estrecho, lo que genera más dudas sobre la supuesta relación amorosa con su hija mencionada por el implicado. «Nosotros no compartíamos mucho con ellos, pero nuestros hijos, los más chicos, ellos jugaban con los hijos de esta persona que se está culpando. Tenía dos hijos y tenía su pareja, su hermano, vivía mucha gente en esa casa. Pero relación así, relacionarnos con ellos, no mucho».
Incluso, recordó que no hubo interacción ni apoyo de parte de la familia de Quiroz Carrizo cuando Mariana desapareció, a diferencia de otros vecinos. «Yo no recuerdo que se hubiesen acercado hacia nosotros a prestarnos apoyo, como se acercaron los otros vecinos, que nos juntamos en el pasaje, muchas veces a hacer velatón, orar, pero no recuerdo que ellos se hubieran acercado alguna vez».