El Puente Industrial, que conecta las comunas de San Pedro de la Paz y Hualpén sobre el río Bío Bío, se acerca a su primer aniversario de operaciones. Esta infraestructura, reconocida como la más larga de su tipo en Chile con 2,5 kilómetros sobre el río y una extensión total de 6,4 kilómetros, ha procesado 5,5 millones de tránsitos en su primer año, según datos de la administradora Aleatica.
Desde su inauguración, el puente ha registrado un flujo de 950 mil vehículos, con un promedio de 16.800 tránsitos diarios. Los viernes se presentan como los días de mayor actividad, alcanzando los 19.900 tránsitos, mientras que los fines de semana la cifra disminuye a 11.800. Los usuarios recurrentes realizan un promedio de nueve cruces mensuales.
La integración del Puente Industrial ha significado un incremento del 33% en la capacidad de cruce del río Bío Bío, un hito importante para la movilidad del Gran Concepción. La mayoría de los vehículos que lo utilizan son livianos, representando el 88% del total, seguidos por camiones con un 11% y motocicletas con un 1%.
Álvaro Manríquez Pérez, líder de Operaciones de Puente Industrial, destacó que “a un año de la puesta en servicio, hoy podemos decir con datos concretos que el Puente ya se incorporó a la movilidad del Gran Concepción” y que trajo “una nueva conexión para los desplazamientos cotidianos de las personas y para el transporte de carga, que amplía las posibilidades de movilidad y aporta a la actividad productiva”.
Además de su función vial, el proyecto ha implementado 12 medidas ambientales y siete compromisos voluntarios. Entre estas iniciativas, se destaca la rehabilitación de cerca de 25 hectáreas del Humedal Los Batros, que incluye la creación de un espacio de uso público, el rescate y relocalización de fauna nativa, y la instalación de seis biofiltros para tratar las aguas lluvias de la calzada.
Complementariamente, se han desarrollado proyectos con instituciones educativas, mejoras en la infraestructura de Hualpén, apoyo a 58 pescadores de Boca Sur, y el rescate de hallazgos arqueológicos con más de 12 mil años de antigüedad. Estas acciones evidencian un enfoque integral que busca equilibrar el desarrollo vial con la protección del entorno y el patrimonio cultural de la región.