El Hospital Clínico Herminda Martín de Chillán nuevamente está bajo el escrutinio de la Contraloría, que volvió a revisar las listas de espera quirúrgicas tras no lograrse justificar por qué familiares de funcionarios fueron operados con mayor celeridad que otros pacientes.
Esta nueva fiscalización dio seguimiento a una auditoría realizada en 2025, que ya había identificado serias irregularidades en las listas de espera quirúrgicas no GES entre 2020 y 2024. De las observaciones iniciales, solo cuatro fueron corregidas, mientras 19 se mantuvieron.
Uno de los puntos más críticos son las operaciones a trabajadores del hospital y sus parientes. De un total de 21.547 cirugías examinadas, 3.905 correspondieron a familiares de funcionarios, representando el 18,1%. De este grupo, 2.442 fueron intervenidos en un tiempo inferior al promedio de espera habitual. Además, de 374 intervenciones a funcionarios, 173 también tuvieron un tiempo de espera reducido.
La Contraloría subrayó que el hospital no pudo explicar adecuadamente estos plazos menores ni los criterios aplicados. Esto impidió determinar si estas atenciones privilegiadas afectaron a pacientes con mayor antigüedad en la lista o con necesidades clínicas más urgentes.
El seguimiento también expuso importantes inconsistencias en los registros: el sistema interno reportaba 41.996 casos en lista de espera, pero el sistema central solo 29.021, una diferencia de 12.975 egresos sin justificar. Asimismo, 1.077 pacientes con extrema antigüedad no pudieron acreditar su atención oportuna o destino, incluyendo un caso que llevaba 5.526 días en el registro local.
La auditoría también encontró que 23 pacientes fallecidos seguían figurando como activos en la lista de espera, sin que el hospital pudiera certificar su egreso correctamente. Además, de 2.925 cirugías suspendidas, 2.421 fueron por razones ajenas a los pacientes, sin un seguimiento adecuado.
Ante la persistencia de estas anomalías y la falta de control interno, la Contraloría ordenó un sumario administrativo, dando 15 días hábiles al hospital para iniciar las acciones que determinen posibles responsabilidades.