El presidente José Antonio Kast evadió pronunciarse sobre si la reforma de seguridad es evaluada con un criterio ideológico por su sector. La pregunta surgió luego de que el Partido Republicano indicara que rechazaría la iniciativa si la hubiese impulsado la excandidata Jeannette Jara.
Cuando se le consultó si su sector prioriza el contenido de la reforma o la aborda ideológicamente, Kast no se refirió directamente a la posibilidad de votar en contra basándose en quién la promueva. En su lugar, el mandatario afirmó que ese escenario «nunca» se habría presentado, criticando las posturas previas del sector de Jara.
Lo primero es decir que nunca habrían estado en esa situación, porque alguien como Jeannette Jara jamás habría presentado una situación como esta.
El presidente Kast dirigió sus críticas hacia Jara y el gobierno de Gabriel Boric. Apuntó a la política migratoria, señalando que durante los debates presidenciales el sector de Jara defendió una postura favorable al ingreso irregular de migrantes. «¿Quién favorecía el ingreso a la migración irregular? El sector de Jeannette Jara», cuestionó, atribuyendo la «migración desregulada» a esas ideas.
Las críticas también alcanzaron a la administración de Gabriel Boric, al recordar la propuesta de nueva Constitución de los primeros meses de su gobierno. Kast argumentó que esa propuesta carecía de equilibrio de poderes y denostaba a la autoridad policial. En esa línea, sostuvo que las leyes de seguridad y respaldo policial aprobadas en el período anterior no fueron iniciativa del gobierno, sino resultado de una fuerte presión ciudadana. «Las leyes que se aprobaron en beneficio de la acción policial no fueron por iniciativa propia de quienes mandaban, fue porque había una demanda ciudadana muy alta de seguridad que sigue existiendo hasta el día de hoy», concluyó el presidente.