Un tribunal de Estados Unidos absolvió a Dimone Fleming, una madre que había confesado el asesinato de sus dos hijos pequeños en Nueva York. La decisión judicial se basó en que la mujer padecía de psicosis posparto en el momento de los hechos.
Fleming, de 22 años, fue acusada de asesinato en primer grado en 2022 tras reconocer haber apuñalado a muerte a sus hijos, Daishawn, de 3 años, y Octavius, de 11 meses. Sin embargo, evaluaciones psicológicas solicitadas tanto por la fiscalía como por la defensa confirmaron el estado de psicosis posparto que sufría.
El juez determinó que la madre “no es responsable debido a una enfermedad o defecto mental”, declarándola no culpable. Pese a este fallo, Fleming no obtuvo la libertad inmediata, ya que deberá someterse a nuevas evaluaciones para determinar si representa un riesgo para terceros.
Este caso ha resonado en paralelo al mediático juicio de Lindsay Clancy, otra madre estadounidense que enfrenta cargos por la muerte de sus tres hijos en Massachusetts en enero de 2023. Clancy, quien quedó paralizada tras intentar suicidarse luego de los crímenes, también busca la absolución alegando psicosis posparto.
Actualmente, el jurado en el caso Clancy ya inició sus deliberaciones. De ser encontrada culpable, enfrentaría cadena perpetua; de lo contrario, sería internada en una institución de salud mental.