Una querella por los delitos de abuso contra particulares y apremios ilegítimos fue admitida por el 7° Juzgado de Garantía de Santiago, tras la denuncia de un grave incidente ocurrido el pasado 26 de mayo. Una funcionaria de Gendarmería es acusada de haber forzado a una escolar a desnudarse antes de una audiencia de formalización en el Centro de Justicia de Santiago.
El incidente comenzó cuando la menor acudió al Centro de Justicia para visitar a unas compañeras de liceo detenidas. En ese contexto, Carabineros la arrestó bajo la hipótesis de flagrancia, acusándola de interrumpir la libre circulación. Fue llevada a constatar lesiones y pasó la noche en una comisaría antes de ser trasladada al Centro de Justicia a la mañana siguiente.
Mientras esperaba su audiencia, la estudiante fue interceptada por una funcionaria de Gendarmería, quien, según la querella, la obligó a desnudarse. Posteriormente, la misma funcionaria habría realizado actos con una actitud lasciva, provocando en la menor un profundo temor y asco, sintiéndose vulnerada en su sexualidad.
La gendarme no se identificó. Tras el presunto abuso, la escolar fue entregada al carabinero que la custodiaba, para luego pasar a manos de otro gendarme que la llevó a un calabozo con otros jóvenes. Esa misma mañana, la menor fue formalizada y quedó en libertad, pero con un diagnóstico de daño psicológico. Este incluye llanto frecuente, problemas de concentración e insomnio, síntomas compatibles con estrés postraumático.
La querella fue presentada por los padres de la menor y cuenta con el patrocinio de Mariela Santana y Renata Juica, abogadas de la Corporación de Promoción y Defensa de los Derechos del Pueblo (CODEPU). El caso ahora avanza en la justicia para determinar las responsabilidades.