El Gobierno de Perú ha declarado el estado de emergencia en cinco distritos de la región surandina de Ayacucho. La medida, que tendrá una vigencia de 60 días, busca ejecutar acciones inmediatas de respuesta y rehabilitación tras el terremoto de magnitud 7,2 registrado el pasado 20 de agosto.
Los distritos afectados son Chumpi, Coracora, Pullo y Upahuacho en la provincia de Parinacochas, y Carapo en la provincia de Huanca Sancos. El sismo dejó cerca de 500 personas afectadas y tres heridos, además de causar daños en 83 viviendas, una veintena de escuelas, centros de salud, locales públicos y vías de transporte.
El decreto supremo, publicado en el diario oficial El Peruano, establece que la implementación de estas acciones será financiada con cargo al presupuesto institucional de las entidades involucradas, sin requerir recursos adicionales del Tesoro Público.
Las labores de emergencia estarán a cargo del Gobierno Regional de Ayacucho y los gobiernos locales de los distritos mencionados. Contarán con la coordinación técnica y seguimiento del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), y la participación de diversos ministerios como Salud, Educación, Vivienda, Construcción y Saneamiento, Transportes y Comunicaciones, Interior y Defensa.
En lo que va del año, Perú ha registrado 568 sismos, con julio pasado destacando como uno de los meses de mayor actividad sísmica con 115 eventos, según datos del Centro Sismológico Nacional (CENSIS) del Instituto Geofísico del Perú (IGP). Esta cifra subraya la constante actividad telúrica que enfrenta el país andino.