Luis Thayer, exdirector del Servicio Nacional de Migraciones durante el gobierno de Gabriel Boric, presentó su renuncia al Frente Amplio. Su decisión, formalizada el viernes pasado ante el Servel, surge en medio de cuestionamientos a su gestión tras el caso de los niños haitianos.
En un mensaje dirigido a militantes del partido, Thayer expresó su descontento por la falta de respaldo público de la colectividad. Afirmó haber enfrentado «públicamente solo» el proceso derivado de su cargo, lo que lo llevó a «replegarse de la militancia indefinidamente».
“He estado públicamente solo, pagando el costo de una política derivada del ejercicio de un cargo de gobierno”
El exdirector reconoció haber recibido apoyos internos, pero enfatizó que no fueron suficientes. «Se valora, pero no basta el apoyo en la intimidad, es necesaria la contención pública ante las arremetidas en contra de uno de los tuyos», sostuvo.
Asimismo, lamentó no haber obtenido «una defensa o un apoyo del partido que arriesgue algo» pese a haberlo solicitado, lo que facilitó el «ensañamiento» de sus adversarios. Incluso, acusó a sectores del oficialismo de denunciarlo ante el Ministerio Público y de tratarlo «como delincuente».
Paradójicamente, Thayer reveló haber recibido ofertas de apoyo de figuras de partidos como el Socialista, Comunista y Democracia Cristiana, además de una defensa pública de una exministra del PPD, contrastando con la inacción de su propia colectividad.
“Cuando un grupo oficialista te denuncia al Ministerio Público y te basurea como delincuente, y es gente del PS la que te llama para ofrecer ayuda en serio (…) y no los dirigentes de tu partido, la verdad es que no decepciona, da escalofríos”
Criticó también la falta de reacción interna en el Frente Amplio contra quienes impulsaron acciones en su contra, expresando: «Hubiera esperado al menos una arremetida interna contra quienes rompiendo todo código realizaron tan miserable acción en mi contra».
El contexto de su renuncia se relaciona directamente con el caso de los niños haitianos, una investigación que puso en tela de juicio procedimientos de su gestión en el Servicio Nacional de Migraciones. Esta situación generó distintas acciones y cuestionamientos públicos, a los que Thayer atribuye la falta de respaldo partidario.
En su mensaje, reflexionó sobre lo que considera una carencia en su partido: «A veces creo que a este partido le falta vieja política, la que con todos sus ripios se para desde la fraternidad y el atrincheramiento con los suyos».
Además, cuestionó la pasividad del Frente Amplio frente a actuaciones de la Contraloría General de la República, que a su juicio, actuó fuera de sus facultades y bajo una «agenda mediática». Concluyó su mensaje enfatizando: «No puedo aceptar que el pragmatismo supere la frontera de la lealtad», despejando cualquier vínculo de su salida con procesos electorales internos.