La exministra del Deporte, Natalia Duco, y el subsecretario de la cartera, Andrés Otero, presentaron su renuncia al gobierno de José Antonio Kast. Esta decisión se hizo efectiva a partir del viernes 14 de agosto, según confirmó la Oficina de Comunicaciones de Presidencia.
La salida de Duco se produce tras meses de controversias que marcaron su gestión. La última polémica implicó una denuncia ante la Contraloría General de la República. En ella se cuestionó el pago de la Beca Proddar que la exatleta recibió siendo ministra, además del presunto uso irregular de un vehículo fiscal.
Previamente, la gestión de Duco también estuvo bajo escrutinio público por su manejo de los conciertos de la banda surcoreana BTS. El Instituto Nacional de Deportes (IND), dependiente de su ministerio, no autorizó el Estadio Nacional para las tres presentaciones, citando razones técnicas sobre el impacto del montaje en la cancha y el calendario deportivo. Esta situación generó una ola de críticas políticas y de los fanáticos, que culminó con la ministra solicitando la destitución de Lorena Castillo, entonces directora nacional subrogante del IND.
Meses antes, Duco había sido criticada por sus declaraciones sobre la indumentaria deportiva. En abril, afirmó que una prioridad sería entregar “ropa linda” a los atletas nacionales, sugiriendo que la vestimenta podía afectar su desempeño. Otro punto de conflicto, apenas iniciada su gestión, fue cuando puso en duda la candidatura de Chile para organizar los Juegos Olímpicos de la Juventud de 2030. Pese a que el país había avanzado a la terna final, la exministra expresó reparos sobre la conveniencia de continuar con la postulación.
El gobierno, a través de un comunicado, expresó su agradecimiento por la labor de la exministra y el exsubsecretario, deseándoles éxito en sus futuros proyectos profesionales. Este relevo marca un cierre de ciclo para una gestión caracterizada por una serie de desafíos y polémicas mediáticas.