El biministro Claudio Alvarado asumirá la conducción de las negociaciones políticas clave para las reformas del Ejecutivo, una demanda creciente desde la oposición. Esta decisión surge tras calificar al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, como un “interlocutor no válido” a raíz de un fallido acuerdo con el Partido por la Democracia.
El incidente más reciente fue la polémica por la indicación que rebajaba nuevamente el impuesto corporativo, ajena al pacto inicial con el PPD. Alvarado debió intervenir directamente desde La Moneda el pasado viernes, ordenando el retiro de dicha indicación.
Este traspié reavivó las críticas contra el jefe de la billetera fiscal, a quien la oposición responsabiliza por la falta de consensos en las principales reformas del Gobierno durante este primer periodo.
Los cuestionamientos a Quiroz se centran en su estilo técnico y rígido, lo que ha generado malestar tanto en la oposición como en el propio gabinete, recordando episodios como su confrontación con el ministro de Vivienda, Iván Poduje.
En contraste, Alvarado se percibe como una figura más flexible y dispuesta al diálogo, fortaleciéndose cada vez que Quiroz enfrenta dificultades, consolidando así su imagen ante la oposición.
La senadora Daniela Cicardini (PS) expresó su desconfianza hacia el ministro Quiroz de aquí en adelante.
Por su parte, el senador Diego Ibáñez (FA) instó al sector de Chile Vamos, del que proviene Alvarado, a presionar para mejorar las conversaciones con el Gobierno.
Desde el oficialismo, sin embargo, se descarta cualquier pugna entre ambos ministros. El presidente de Republicanos, Arturo Squella, afirmó que Quiroz y Alvarado cumplen funciones distintas pero complementarias.
En la UDI, el diputado Jaime Coloma destacó el perfil dialogante de Alvarado y su rol en la Ley de Reconstrucción Nacional. Su par, Constanza Hube, llamó a no dramatizar una mayor participación del titular de Interior, en línea con su función como jefe de gabinete.
Consultado sobre cómo afronta mejor las conversaciones con la oposición, Alvarado reconoce que su experiencia en el Congreso y en gobiernos anteriores le brinda el respaldo necesario para abordar las distintas posturas en la tramitación legislativa.
Pese a estos acontecimientos, el Gobierno niega que Quiroz haya perdido protagonismo en la discusión de la megarreforma. Aseguran que sigue liderando las conversaciones técnicas, aunque ahora con un perfil más discreto. Un ejemplo de esto fue su reunión del pasado lunes con el excandidato presidencial del PDG, Franco Parisi, para tratar el contenido de la reforma.