El Gobierno del presidente José Antonio Kast ha realizado el séptimo vuelo de expulsión de extranjeros, marcando un hito en su Plan de Control Migratorio. Este operativo se concretó el pasado domingo con la salida de una aeronave Boeing 737-300 de la Fuerza Aérea de Chile desde Santiago, con escala en Iquique y destinos finales en Bolivia, Ecuador y Colombia.
Desde el Cuartel General de la PDI se informó que el vuelo transportó a 40 personas extranjeras: 28 por razones administrativas y 12 por orden judicial. La operación incluyó a 41 escoltas, sumando un total de 81 personas a bordo de la aeronave.
El director nacional del Servicio Nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, detalló que los expulsados eran 20 ciudadanos colombianos, 13 bolivianos y 7 ecuatorianos. Sauerbaum también destacó una reducción significativa en los ingresos clandestinos al país.
“El día de hoy han abandonado el país 40 personas de nacionalidades bolivianas, colombianas y ecuatorianas. Hemos tenido una disminución notoria en los ingresos clandestinos, que hoy día reportan apenas el 30%“, precisó la autoridad.
Con este último vuelo, el año 2026 registra un total de 1.174 expulsiones de extranjeros. El subsecretario del Interior, Máximo Pávez, enfatizó la rapidez de la administración actual, señalando que en solo cuatro meses se han concretado siete vuelos de expulsión, lo que equivale a un tercio del total realizado en los cuatro años del gobierno anterior.
“Durante el año 2026, desde el primero de enero se han materializado 1174 expulsiones, lo que supera la totalidad de los registros anuales de los años 2022 al 2024”, informó Pávez.
En cuanto a las salidas voluntarias, el Ejecutivo indicó que suman 6.384 en lo que va del año. De estas, 911 ocurrieron después del terremoto en Venezuela, y el 93% de quienes han abandonado el país voluntariamente desde enero son de nacionalidad venezolana, subrayando la continuidad de la presión migratoria en la región.