La tramitación del Plan de Reconstrucción Nacional se encuentra en su fase más crítica en el Congreso. La iniciativa, que ya pasó por las comisiones de Medio Ambiente, Trabajo y Hacienda, está programada para ser votada en el Senado el próximo 15 de julio.
No obstante, la discusión legislativa se ha visto alterada por la propuesta del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, de aplicar una rebaja adicional al impuesto de primera categoría para las empresas, que podría llegar al 22%. Esta medida generó un inmediato rechazo por parte de la oposición.
Los tres senadores del Partido por la Democracia (PPD) manifestaron públicamente su desaprobación a la rebaja impositiva y anunciaron que no respaldarán el acuerdo previamente alcanzado con el Gobierno. Esta postura ha puesto en jaque el futuro de la reforma.
Ante este escenario, Arturo Squella, presidente del Partido Republicano, hizo un llamado a la oposición para que se retome el acuerdo con el Ejecutivo, argumentando que los impulsores originales de la iniciativa son los mismos que ahora se distancian del consenso logrado.
El presidente del PPD, Raúl Soto, ratificó el apoyo a sus parlamentarios, declarando mediante un comunicado que el ministro Quiroz actuó de mala fe. Soto destacó la decisión de sus senadores de retirarse del acuerdo con el Gobierno.
Mientras algunos analistas sugieren que el anuncio de Jorge Quiroz fue un error que complicó al Ejecutivo de cara a la votación final, el biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, restó importancia al incidente. Alvarado afirmó que estas modificaciones son parte inherente de la dinámica legislativa y política.
Con la megarreforma acercándose a su último trámite legislativo, el oficialismo enfrenta una carrera contrarreloj para recomponer los apoyos necesarios. La incertidumbre sobre el resultado de la votación en la Sala del Senado se mantiene abierta tras la decisión del PPD de retirarse del acuerdo inicial.