La presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), rechazó tajantemente las acusaciones de “ingenuidad” formuladas por diputados de la UDI, ratificando su compromiso con el diálogo en torno a la denominada megarreforma. La legisladora confirmó que proseguirá las gestiones para alcanzar un amplio acuerdo, incluso concretando reuniones con senadores del PPD y del PS durante esta jornada.
La controversia surgió después de que los diputados Flor Weisse (UDI) y Sergio Bobadilla (UDI) instaran a Núñez a poner fin a las negociaciones con la oposición. En respuesta, la senadora Núñez hizo un llamado a la mesura, pidiendo “mantener todas las emociones lo más calmadas posible” durante lo que resta de la tramitación del proyecto.
“Yo no tengo ningún problema con que cada uno se exprese. Yo tengo muy claro por qué me estoy moviendo, cuál es mi objetivo. Creo que en el Senado lo mínimo que uno tiene que hacer es propiciar un acuerdo, construir una mayoría y así lo ha hecho siempre el Senado.”
Así, la presidenta de la cámara alta reafirmó su rol institucional, señalando: “Por lo tanto, como presidenta del Senado, yo tengo un deber y así lo veo, de poder seguir con este diálogo hasta el último minuto, y ese último minuto es el 15 (de julio), cuando se vote en la Sala”.
Núñez enfatizó que su trabajo se centra en “que tengamos un protocolo de acuerdo” que mejore la iniciativa. Ante las críticas por las conversaciones, fue clara al señalar su rechazo al “pirquineo”, insistiendo en que cualquier protocolo de mejora “tiene que ser con los partidos y tiene que ser con —ojalá, porque nadie está obligado al imposible— la mayor cantidad de senadores de cada uno de esos partidos”.
Finalmente, al ser consultada de manera directa sobre si se considera “ingenua” frente a las declaraciones de los diputados UDI, la senadora Paulina Núñez concluyó sin titubear: “No, yo me conozco muy bien. Voy a seguir con el diálogo”. Su determinación marca el curso de las negociaciones, buscando un consenso amplio para la megarreforma en las próximas semanas.