La comunidad de Osorno está ad portas de un avance significativo en su atención de salud: la nueva Urgencia Pediátrica del Hospital Base de Osorno, ubicado en la región de Los Lagos, proyecta iniciar sus operaciones durante el presente mes de julio. Este hito busca mejorar la calidad asistencial de niños y adolescentes, además de reducir la necesidad de traslados a otras ciudades.
Según el director del recinto, Julio Vargas, la meta principal es consolidar la capacidad resolutiva del hospital, evitando que los pacientes deban ser derivados a centros de mayor complejidad fuera de la provincia. Vargas enfatizó el progreso constante del hospital hacia una atención más especializada, destacando un incremento en el número de cirugías, consultas y prestaciones médicas realizadas, a pesar de operar con la misma infraestructura desde hace más de trece años.
El funcionamiento de la nueva Urgencia Pediátrica se concretará este mes, una vez concluidos los trámites administrativos y sanitarios requeridos. Este espacio, financiado con recursos propios del hospital, reemplazará las instalaciones provisorias que se utilizaron desde el inicio de la pandemia, ofreciendo mayor comodidad tanto a los menores y sus familias como a los equipos de salud.
«El objetivo es que cada vez menos pacientes deban ser derivados hacia otras ciudades para recibir tratamientos», afirmó Julio Vargas.
El director también subrayó la importancia de continuar fortaleciendo la capacidad de Osorno para abordar patologías de alta complejidad. En ese sentido, mencionó la reciente incorporación de un angiógrafo y el desarrollo de cirugías cardíacas. Sin embargo, hizo hincapié en una de las principales carencias: la falta de un acelerador lineal para tratamientos oncológicos, equipo que ya está operativo o en proceso en otras localidades del sur del país. Por ello, instó a las autoridades a respaldar nuevas inversiones para la provincia.
Respecto a la gestión de las listas de espera, Vargas detalló que el hospital ha impulsado la cirugía mayor ambulatoria, una modalidad que hoy representa más del 50% de las intervenciones. La estrategia es alcanzar un 70% de cirugías ambulatorias en los próximos dos años, lo que permitirá un uso más eficiente de camas y pabellones, reduciendo así los tiempos de espera y optimizando la capacidad de atención sin necesidad de ampliar la infraestructura física.
Consultado sobre las críticas acerca del estado del mobiliario en algunas salas de espera, Vargas reconoció las necesidades existentes. Explicó que las restricciones presupuestarias obligan a la institución a priorizar la adquisición de instrumental quirúrgico y equipamiento clínico. Además, el director admitió la urgencia de fortalecer los lazos con la comunidad, mejorar la planificación interna y seguir buscando recursos para responder a la creciente demanda asistencial que enfrenta la provincia de Osorno.