Un brutal caso de maltrato animal sacude a la comuna de Marchigüe, en la región de O’Higgins, luego del perturbador hallazgo de un perro galgo ahorcado en un árbol. Las impactantes imágenes del suceso circularon rápidamente en redes sociales, provocando una profunda conmoción tanto en la comunidad local como a nivel nacional.
La denuncia fue impulsada por diversas organizaciones animalistas, a las que se sumaron voces de diputadas, exigiendo a las autoridades una investigación y acciones concretas. Proanimal Quillota fue una de las entidades que emplazó directamente a la Municipalidad de Marchigüe y otras autoridades a intervenir.
“Exigimos que la Municipalidad de Marchigüe y las autoridades correspondientes intervengan, investiguen y busquen a quienes fueron responsables de este acto. No puede quedar sin responsables. La impunidad no puede ser la única realidad posible”, afirmó Proanimal Quillota, adjuntando la foto del hallazgo que correspondería a un sector rural de la comuna.
La organización citó al denunciante inicial, Luis Martínez, quien reveló que no es la primera vez que se registran galgos muertos o abandonados en ese sector, mencionando un rescate previo de una galga en condiciones críticas. Según Proanimal Quillota, esta situación no es un hecho aislado, sino que responde a un patrón de violencia contra estos animales.
“Esto no puede tratarse como un hecho aislado. La violencia contra los galgos tiene un patrón: los usan, los explotan, los abandonan y, cuando les dejan de servir, los descartan”, enfatizaron. La entidad insistió en la naturaleza deliberada del crimen: “Un galgo no aparece ahorcado en un árbol por accidente. Alguien hizo esto. Alguien lo ató. Alguien lo dejó morir”.
Ante la falta de respuesta institucional, la organización advirtió que “la impunidad también se vuelve parte de la violencia”, urgiendo una “respuesta urgente e inmediata” de las autoridades y declarando: “Basta de mirar hacia otro lado. Basta de normalizar la violencia contra los galgos. Basta de impunidad”.
Desde el ámbito político, la diputada Marisela Santibáñez (IND-PC) interpeló públicamente al alcalde Sebastián Flores Labarca y al municipio de Marchigüe, solicitando información sobre las diligencias para encontrar a los responsables. La parlamentaria recordó que el maltrato animal es un delito y ligó este caso a la discusión sobre la prohibición de las carreras de galgos.
“Con el máximo respeto le pido públicamente al presidente (de la Cámara Baja), Jorge Alessandri, que ponga en tabla este proyecto pues el MALTRATO ANIMAL es agenda de algunos pero los ilícitos, apuestas e incivilidades son la agenda de gobierno”, añadió Santibáñez. En la misma línea, la diputada Valentina Cáceres (IND-FA) pidió a su colega Carolina Cucumides (IND-PS) contactar al municipio para evitar la impunidad.
Por su parte, la Municipalidad de Marchigüe emitió un comunicado el martes, condenando categóricamente cualquier acto de maltrato animal. Además, informó que tomará conocimiento de los antecedentes para ponerlos a disposición de las autoridades competentes, ya que “no tenemos atribuciones para investigar delitos” y son “Carabineros, la PDI o el Ministerio Público” los organismos facultados para ello. Finalmente, instó a “cualquier persona [que] cuente con información, fotografías o testigos que permitan identificar a los responsables” a realizar la denuncia ante dichas instituciones.
