Este 27 de junio se cumplen 60 años desde el fallecimiento de Juan Antonio Ríos, el cuarto presidente de Chile en morir en ejercicio, siguiendo los pasos de Federico Errázuriz Echaurren, Pedro Montt y Pedro Aguirre Cerda. Su muerte, ocurrida el 27 de junio de 1946 a causa de un cáncer digestivo, conmocionó a un país que lo vio asumir tras la súbita partida de su antecesor.
Abogado y destacado dirigente del Partido Radical, Ríos ejerció la presidencia desde el 2 de abril de 1942. Previamente, forjó una extensa carrera parlamentaria como senador por dos años y diputado en cuatro periodos, además de desempeñarse como diplomático y ministro del Interior. Su llegada al Palacio de La Moneda se produjo tras la muerte de Pedro Aguirre Cerda en 1941, en medio de su mandato.
Para la elección presidencial, Ríos concitó un amplio apoyo de diversas fuerzas políticas, incluyendo el Partido Radical, Socialista, Democrático, Agrario, Comunista, Socialista de los Trabajadores, Falangistas y un sector del liberalismo. En las urnas, logró imponerse frente a Carlos Ibáñez del Campo, asumiendo un periodo que, de no haber sido por su enfermedad, se extendería hasta 1948.
Su mandato estuvo marcado por decisiones trascendentales. Durante su gestión, la Contraloría General de la República obtuvo rango constitucional, y se limitaron las atribuciones presidenciales en cuanto al gasto público. Además, impulsó la creación y fortalecimiento de importantes empresas estatales como la Empresa Nacional de Electricidad (Endesa), la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) y la Compañía de Acero del Pacífico (CAP), pilares del desarrollo nacional.
Desde mediados de 1944, la salud del mandatario oriundo de Cañete comenzó a deteriorarse. Los problemas se agravaron significativamente en 1945, tras una gira internacional donde se reunió con el presidente estadounidense Harry Truman en un contexto de máxima agitación global debido a la Segunda Guerra Mundial. Pese a sus esfuerzos por mantener la neutralidad, Chile finalmente rompió relaciones diplomáticas con Alemania, Italia y Japón en 1945, debido a presiones de Estados Unidos, según una reseña de la Biblioteca del Congreso Nacional.
“A pesar de sus intentos por establecer un Gobierno de unidad nacional capaz de integrar a los militantes de izquierda y derecha, enfrentó una fuerte oposición de los partidos políticos. Hacia mediados de su mandato, su salud sufrió un fuerte deterioro, el que no le impidió viajar como invitado a una gira a Estados Unidos y países latinoamericanos”,
detalla el texto del Congreso. Su experiencia política, que incluyó ser miembro de la Comisión Consultiva para la Constitución de 1925 y Cónsul General de Chile en Panamá durante el gobierno de Arturo Alessandri Palma, auguraba sus ánimos de reunificación.
El 17 de enero de 1946, la precaria salud del presidente lo obligó a delegar sus funciones. El entonces ministro del Interior, Alfredo Duhalde, asumió la vicepresidencia. Juan Antonio Ríos pasó sus últimos días en Villa Paidahue, una residencia campestre ubicada en el sector de calle Álvaro Casanova, en la comuna de La Reina. Tras su deceso, fue el vicepresidente Duhalde quien lo sucedió en el cargo y convocó a las elecciones presidenciales de ese año, en las que triunfó Gabriel González Videla, también del Partido Radical.