Una mujer que previamente sostuvo una discusión con el presidente José Antonio Kast en Villarrica quedó con la medida cautelar de arraigo nacional. La decisión se tomó este sábado, luego de que la imputada fuera formalizada por el delito de estafa, tras descubrirse que mantenía órdenes de detención pendientes.
La audiencia telemática, llevada a cabo por el Juzgado de Garantía de Iquique, fijó un plazo de 60 días para la investigación de la causa. Además, se programó una audiencia para el 27 de agosto a las 10:00 horas, donde se evaluará un posible procedimiento abreviado o la prescripción de la causa.
La acusación detalla que la mujer, junto a otra persona, simuló la venta de teléfonos celulares a través de redes sociales. Una víctima, tras contactarlas para adquirir un dispositivo por $330.000 con envío a Iquique, realizó depósitos de $250.000 a la cuenta del coimputado y $80.000 a la de ella. Sin embargo, una vez concretadas las transferencias, la comunicación con los vendedores se perdió y el teléfono nunca fue entregado.
La detención de la mujer ocurrió el pasado jueves, tras una fiscalización de Carabineros posterior al incidente con el presidente en una ceremonia de entrega de títulos de dominio en la región de La Araucanía. Al verificar sus antecedentes, se constató que tenía dos órdenes de detención vigentes: una del Juzgado de Garantía de Iquique y otra del Juzgado de Garantía de Punta Arenas.
Inicialmente, se había decretado la prisión preventiva para la imputada. No obstante, en la audiencia de este sábado, la medida fue modificada a arraigo nacional, permitiendo que la mujer recupere su libertad, pero sin poder salir del país mientras dure la investigación. La abogada de la Fiscalía, Carla Espinoza, confirmó los detalles tras la detención.
Este cambio en la medida cautelar marca un nuevo capítulo en el proceso judicial que enfrenta la mujer, cuya situación legal sigue abierta a la espera de la audiencia de agosto.