A siete años del conmocionante hallazgo del cuerpo de Fernanda Maciel, su madre, Paola Correa, reveló una nueva y profunda tragedia personal: hace dos años falleció otra de sus hijas. Esta confesión se suma al dolor incesante que ha marcado a la familia desde el brutal crimen que conmocionó al país.
Los restos de Fernanda Maciel fueron encontrados el 24 de junio de 2019, después de 16 meses de intensa búsqueda. Su cuerpo yacía en una bodega cercana a su vivienda, un lugar que, asombrosamente, había sido periciado hasta en seis ocasiones previas sin éxito.
Por este caso, Felipe Rojas, vecino y conocido de la joven, fue declarado culpable y condenado. El 25 de abril de 2023, el Segundo Tribunal Oral en lo Penal de Santiago lo sentenció a presidio perpetuo calificado por los delitos de violación con homicidio y de aborto. Fernanda se encontraba embarazada de siete meses al momento de su muerte.
Paola Correa confesó el año pasado haber intentado ver a Rojas en prisión, buscando comprender el brutal motivo detrás del crimen de su hija. Sin embargo, su solicitud fue denegada. Tras reflexionar, la madre llegó a la dolorosa conclusión de que el condenado estaba obsesionado con Fernanda, un pensamiento que, aunque aporta una explicación, no mitiga el sufrimiento.
La complejidad de seguir adelante con su vida es inmensa, como la propia Paola expresó. Sus palabras reflejan una lucha diaria:
“Me quedé con eso, en realidad, porque quiero estar tranquila; igual es complicado vivir. Yo me río, converso, sigo mi vida, pero mi corazón se hizo tira. Además que… hace dos años atrás también perdí a otra hija, entonces es muy complicado, es muy difícil avanzar así”.
Según consignó Chilevisión, la hija fallecida recientemente es Danae Maciel. Ella había sido un pilar fundamental para su madre y hermanas, asistiendo regularmente a las audiencias del caso y participando activamente en las marchas que clamaban por la aparición de Fernanda.
Paola relató lo difícil que le resulta hablar sobre todo lo vivido, como madre y como familia. Reconoció que la partida de Fernanda también marcó un antes y un después en su propia existencia.
“El día que la Fernanda partió, yo partí con ella. Ahí mi vida se paralizó, quedé en modo ‘hay que seguir, hay más hijos que te necesitan’. Yo estoy trabajando, gracias a Dios bien”.
En medio de la búsqueda de Fernanda, Paola había postulado a una vivienda, una opción que, por las circunstancias, perdió. Sin embargo, esta oportunidad se ha reactivado y se encuentra avanzando, un pequeño rayo de esperanza en su arduo camino.
Respecto a Luis Petersen, pareja de Fernanda al momento del crimen y padre de la hija que esperaba, Paola Correa añadió que él la visitó en febrero de 2025. En esa conversación, Petersen confirmó que actualmente reside con su madre en España, manteniendo un vínculo con la familia de Fernanda a pesar de la distancia.