Irán y Estados Unidos concluyeron las negociaciones técnicas celebradas en Suiza, un paso que desembocará en la liberación de 12.000 millones de dólares en fondos iraníes congelados. Así lo anunció este martes el viceministro de Exteriores iraní, Kazem Gharibabadi, quien confirmó la creación de cuatro grupos de trabajo y la próxima fase con un comité de alto nivel.
Según detalló Gharibabadi, las futuras conversaciones serán supervisadas por una comisión de alto nivel. Esta incluirá al presidente de la Asamblea Consultiva Islámica y al ministro de Asuntos Exteriores de Irán, además del primer vicepresidente de Estados Unidos y los primeros ministros de Catar y Pakistán, tal como reporta la agencia IRNA. No se especificó una fecha para estos encuentros.
Los cuatro grupos de trabajo establecidos abordarán el levantamiento de sanciones, el programa nuclear, la reconstrucción y el desarrollo económico, y el seguimiento e implementación de los acuerdos. Gharibabadi, líder del equipo técnico iraní, afirmó que la liberación de los 12.000 millones de dólares será “inmediata”.
Un aspecto clave de este avance es la decisión de Estados Unidos de emitir una licencia que permite la venta de petróleo iraní. Previamente, el Departamento del Tesoro estadounidense había emitido el lunes una licencia por 60 días —válida hasta el 21 de agosto— para producir, vender, transportar e importar crudo y otros derivados petroquímicos iraníes, a pesar de que las principales sanciones económicas contra Teherán se mantienen.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, destacó en X (antes Twitter) que este progreso responde a las «conversaciones productivas» en Suiza. Aseguró que Irán se comprometió a garantizar el tránsito libre en el estrecho de Ormuz y a permitir la entrada de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) a su territorio.
En esa misma línea, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, confirmó desde Bürgenstock (Suiza) que el inicio de las negociaciones el domingo mostró un «muy buen progreso». Vance enfatizó que el estrecho de Ormuz está abierto y que el OIEA tendrá acceso a Irán.
Estos acercamientos se dan después de que Washington levantara, la semana pasada, el bloqueo a los puertos y costas iraníes impuesto en abril. Dicha medida buscaba presionar a la economía de la República Islámica, fuertemente dependiente del petróleo. Antes del cerco, Irán exportaba más de 1,5 millones de barriles diarios, cifra que cayó a 260.000 barriles al día en mayo, según análisis de CNBC.
El futuro de las relaciones entre Irán y Estados Unidos dependerá ahora de la implementación de estos acuerdos técnicos y del avance de las negociaciones de alto nivel, en un contexto de alivio económico para Teherán y compromisos estratégicos vitales.