La reconocida directora argentina Lucrecia Martel, célebre por obras como La ciénaga y Zama, incursiona por primera vez en el formato documental con Nuestra tierra. Este filme, estrenado en agosto de 2025 en el Festival de Venecia, se exhibe en Santiago y San Antonio en el marco del Mes de la Red de Salas de Cine.
El documental de Martel, oriunda de Salta, Argentina (1966), toma como eje central el mediático juicio por el asesinato de un comunero indígena en Tucumán. La película retoma y profundiza en temas recurrentes en su filmografía, como el clasismo, el racismo, el colonialismo y los abusos de poder, junto al rol de las instituciones y la trascendencia del entorno.
La historia se remonta a 2009, cuando Javier Chocobar, un comunero indígena chuschagasta, fue asesinado. El crimen ocurrió en medio de una prolongada disputa de terrenos entre particulares y una comunidad ancestral. En un intento de desalojo, participaron Darío Amín, un empleado público, y dos policías retirados, quienes llegaron armados al lugar.
El incidente, que contó con numerosos testigos, grabaciones de video y fotografías, se convirtió en un complejo juicio oral. Durante el proceso, se presentaron todo tipo de pruebas: testimonios, documentos históricos y reconstrucciones de la escena. Sin embargo, más allá del formalismo judicial y la cobertura de prensa, el caso puso en evidencia profundos juegos de poder, prejuicios arraigados y la vulneración de derechos que persisten en la cultura.
La visión de Martel, figura clave del cine latinoamericano desde La ciénaga (2001), se caracteriza por una mirada reposada y observadora. La directora se detiene en rostros, gestos, el cielo, las praderas y los caballos, construyendo una estética cuidada y poética. A través de entrevistas y el análisis de fotografías antiguas, permite que las voces de las personas narren sus historias personales, desvelando la tensión histórica y generacional que subyace en el conflicto.
Con una paciencia que exige al espectador, Martel reconstruye un vasto territorio, tanto en su dimensión presente como pasada. Lo que inicialmente puede parecer un divagar de piezas dispersas, se va hilvanando gradualmente para conformar una realidad compleja y de larga data. La película culmina enfrentando al público con el vacío de la verdad y la necesidad de tomar una postura.
Nuestra tierra es un documental provocador que, al confrontar e incomodar, interpela directamente al espectador. Esta producción clave se exhibirá el domingo 21 de junio a las 18:30 horas en el Centro Arte Alameda de Santiago, con entradas a $2.000. También tendrá una función gratuita el jueves 25 de junio a las 19 horas en el Centro Cultural San Antonio. Una oportunidad imperdible para reflexionar sobre la justicia y la dignidad.