La Sala del Senado ratificó el nombramiento de Luis Rojas como su nuevo secretario general y de Andrés Salas como prosecretario de la corporación. Ambas designaciones consiguieron un amplio respaldo de 45 votos a favor de un total de 50 parlamentarios en sala, consolidando un acuerdo político transversal entre las bancadas.
La designación de Luis Rojas, quien actualmente ejerce como prosecretario de la Cámara de Diputadas y Diputados, no estuvo exenta de debate político. Al ser considerado la mano derecha del secretario de dicha corporación, Miguel Landeros, algunos legisladores manifestaron su preocupación ante la posibilidad de que Rojas concentre una alta influencia sobre la administración de ambas ramas del Congreso Nacional.
Por su parte, el nuevo prosecretario, Andrés Salas, posee una trayectoria como ingeniero comercial y contador auditor. En su experiencia previa destaca haber sido director nacional subrogante del Registro Civil y secretario ejecutivo durante el desarrollo del segundo proceso constitucional.
La postulación de Rojas se impuso a pesar de que la exministra Macarena Lobos obtuvo una calificación superior en las evaluaciones previas, logrando 99 puntos frente a los 98 alcanzados por el ahora electo secretario. No obstante, la Comisión de Régimen Interior optó por proponer a Rojas aludiendo a un pacto de gobernabilidad que se había estructurado durante el período legislativo anterior.
Este procedimiento generó profundos cuestionamientos internos. La senadora Yasna Provoste acusó que la nominación se gestó de forma apresurada y reservada:
«Mientras el Senado se da normas y procedimientos para poder procesar los necesarios acuerdos políticos, lejos de las instancias formales, en una cocina a oscuras, algunos se reúnen para lograr objetivos privados lejos del debate público»
En la vereda contraria, el senador Juan Luis Castro cuestionó las quejas de los parlamentarios cuyos candidatos fueron derrotados en la interna:
«No se puede denostar cuando se pierde y simplemente congratularse cuando se gana, no. Cuando uno tiene una candidatura, juega y juega hasta el final bajo las reglas que nos hemos determinado»
La complejidad del proceso también fue admitida por el senador Luciano Cruz-Coke, quien advirtió que la definición resultó ser un camino sumamente ríspido y dificultoso que terminó por dejar a varios de los postulantes heridos o rasmillados tras la contienda interna.
Finalmente, la votación evidenció reparos específicos en sala. La senadora Claudia Pascual fue la única en abstenerse en la votación del secretario general, postura que repitió junto a Yasna Provoste al momento de ratificar al prosecretario de la cámara alta.