Argentina arrancó su camino en el Mundial 2026 con un sólido triunfo sobre Argelia, en una jornada donde Lionel Messi brilló al marcar un triplete. Con esta actuación, el astro argentino alcanzó a Miroslav Klose como el máximo goleador en la historia de las Copas del Mundo. Sin embargo, la gran victoria albiceleste quedó bajo la sombra de una controvertida acción protagonizada por el capitán de la selección sudamericana.
La jugada de la discordia ocurrió a los 30 minutos del compromiso. En su intento por recuperar una pelota, el atacante terminó impactando de lleno con los tapones de su botín sobre la pantorrilla del defensor argelino Aïssa Mandi. Pese a la dureza del golpe, el juez polaco Szymon Marciniak cobró la falta pero no mostró tarjetas, una determinación que causó sorpresa debido a que desde el VAR tampoco se sugirió revisar la jugada en cancha.
La aparente pasividad arbitral desató una ola de reclamos en el campo de juego y se trasladó de inmediato a las plataformas digitales, donde los usuarios criticaron con dureza la decisión. Entre las opiniones recopiladas, se cuestionó severamente el desempeño de la terna arbitral y la cabina tecnológica:
«Messi clava los tacos por detrás en el gemelo de Mandi, doblándoselo con uso de fuerza excesiva. Roja directa clara»
Otros usuarios apuntaron directamente contra el sistema de videoarbitraje, calificando la omisión de la falta como una muestra de cobardía absoluta ante la figura del capitán de Argentina.
El arbitraje del polaco Marciniak volvió a ser el centro de la escena internacional, reviviendo los comentarios sobre su desempeño en la recordada final de Qatar 2022. Aunque la victoria dejó un saldo histórico para la albiceleste, el criterio aplicado en esta acción promete seguir alimentando el debate sobre los límites del reglamento y la tecnología en el fútbol de máxima exigencia.