Una mujer fue formalizada por la Fiscalía de Punta Arenas tras ser acusada del delito de estafa consumada, luego de despojar de manera engañosa a sus suegros de su vivienda en la región de Magallanes. El Ministerio Público detalló que la imputada llevó a los adultos mayores a una notaría local bajo el pretexto de que debían firmar un supuesto contrato de arriendo para realizar un trámite laboral.
Sin embargo, el documento real correspondía a una escritura pública de compraventa de la propiedad. La transacción simulaba un pago de 18 millones de pesos, un dinero que las víctimas de la tercera edad jamás recibieron en realidad.
La estafa familiar se mantuvo oculta durante años y solo fue descubierta tras el fallecimiento del suegro de la imputada. En ese momento, la viuda y el hijo de la víctima intentaron realizar el trámite legal de posesión efectiva del inmueble. Fue ahí cuando se percataron de que la vivienda ya figuraba inscrita exclusivamente a nombre de la nuera en el Conservador de Bienes Raíces.
La fiscal del caso, Johana Irribarra, precisó los detalles del fraude patrimonial tras culminar la audiencia judicial de formalización:
«Se trata de una formalización donde una mujer se habría apropiado y comprado de mala forma un inmueble, perjudicando a los propietarios y herederos de forma engañada».
A solicitud de la Fiscalía, el tribunal decretó una medida cautelar real sobre el inmueble en disputa, aplicando la prohibición absoluta de celebrar actos y contratos o de vender la propiedad. La justicia fijó un plazo de 90 días para el cierre de la investigación, periodo en el que además se indagará una presunta causa civil previa entre las partes afectadas.