El mercado de coleccionables enfrenta una competencia inesperada de cara al Mundial 2026. Mientras el tradicional álbum de Panini se comercializa en kioscos y tiendas formales, en Perú ha ganado fuerza una edición paralela bautizada como “3 Reyes”, que se ha consolidado como una alternativa de bajo costo y alta popularidad en redes sociales.
El fenómeno no es nuevo, ya que el producto apareció originalmente durante el Mundial de Rusia 2018. Pese a que carece de una licencia oficial, este álbum incluye a todas las selecciones clasificadas, el detalle de los estadios y una sección especial. Lo que lo ha hecho destacar es su amplia distribución, la cual se gestiona principalmente a través de redes como Facebook, Instagram y TikTok, además de vendedores ambulantes en Perú.
Precios y misterio tras el «álbum del pueblo»
El éxito de 3 Reyes radica en su agresiva estrategia de precios. La versión de tapa blanda cuesta aproximadamente 4 mil pesos chilenos, mientras que la edición de tapa dura alcanza los 13 mil pesos. Asimismo, los fanáticos pueden adquirir un “paquetón” de láminas por cerca de 18 mil pesos. Esta diferencia de valor ha provocado que la demanda se dispare desde el inicio del Mundial, elevando incluso los precios originales.
Un dato que ha llamado la atención de los consumidores es la presencia del producto en plataformas de comercio formal como el sitio web de Falabella en Perú, a pesar de su naturaleza informal. La procedencia del álbum sigue siendo un enigma absoluto: investigaciones periodísticas han fracasado al intentar identificar a la empresa responsable o los registros legales de la marca. Según vendedores consultados, la impresión se realizaría en talleres gráficos del centro de Lima, pero nadie asume la autoría del producto.
¿Qué dice la ley sobre estos coleccionables?
La legalidad de este fenómeno es cuestionable. Tal como detalla el medio El Comercio, en ediciones pasadas el Indecopi (Instituto Nacional de Defensa de la Competencia) sancionó a empresas que comercializaban productos similares debido a vulneraciones graves a los derechos de autor y de imagen.
Hoy, el futuro de esta versión alternativa parece incierto. Aunque la alta demanda sugiere que seguirá presente en las calles peruanas y plataformas digitales mientras dure el torneo, el riesgo de acciones legales por parte de los titulares de la licencia oficial sigue siendo una sombra constante sobre sus fabricantes invisibles. ¿Logrará Panini frenar este fenómeno informal o se consolidará 3 Reyes como un elemento permanente en la cultura de los coleccionistas latinoamericanos?