La propuesta de la alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, de eliminar la Subsecretaría de Desarrollo Regional (Subdere), generó un rápido rechazo tanto en el Gobierno como en el mundo municipal. La idea, que buscaba suprimir la repartición bajo el argumento de reducir la burocracia estatal y destinar fondos directamente a los municipios, fue desestimada por el Ejecutivo, que calificó a la institución como un eje esencial para el desarrollo equitativo del país.
El origen de este debate ocurrió la semana pasada, cuando San Martín se reunió con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. El encuentro tenía como objetivo discutir el impacto presupuestario del proyecto que exime del pago de contribuciones a mayores de 65 años, instancia donde la jefa comunal manifestó su preocupación por la merma en el Fondo Común Municipal.
Argumentos tras la propuesta
Durante la reunión, la alcaldesa de Las Condes planteó la necesidad de «ordenar la casa» para optimizar recursos. Su postura sostiene que la burocracia de la Subdere es excesiva y que sería más eficiente transferir esos dineros directamente a las municipalidades, bajo una fiscalización estricta por parte del Ministerio del Interior.
Yo creo que el presupuesto que tiene hoy día la Subdere, tanta burocracia que tiene, es mejor que esos recursos sean destinados de manera directa a los municipios, con fiscalización del Ministerio del Interior, y que sea un grupo reducido de personas quienes se encarguen de que esos recursos se gasten en esos proyectos.
Críticas desde el mundo municipal
El alcalde de La Cisterna, Joel Olmos, fue uno de los detractores más firmes de la idea. Olmos enfatizó que la brecha de recursos es abismal: mientras La Cisterna opera con un presupuesto de USD 35 millones, Las Condes maneja USD 500 millones. Según el edil, el rol de la Subdere es fundamental para nivelar la cancha y apoyar a comunas con menos ingresos, una realidad que, a su juicio, no es comprendida por quienes gestionan municipios con grandes presupuestos.
La postura de La Moneda
En el Ejecutivo, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, se abrió al diálogo pero descartó de plano la eliminación de la repartición. Aunque ironizó con que «en pedir no hay engaño», en La Moneda recalcaron que la Subdere es clave para el proceso de descentralización de Chile.
Actualmente, el rol del subsecretario Sebastián Figueroa ha sido reforzado para priorizar la asistencia a comunas rurales y vulnerables. Pese a la insistencia de la alcaldesa, la estructura de la institución se mantiene firme y el Gobierno ha reafirmado su compromiso con este mecanismo de regulación, dejando en suspenso si la alcaldesa insistirá con medidas alternativas para la gestión de fondos locales.