En la antesala de su participación en el Mundial 2026, el capitán de la selección de fútbol de Irán, Alireza Jahanbakhsh, protagonizó una revelación que sacudió a la prensa internacional. El jugador confesó haber sido víctima de un asalto a mano armada durante unas vacaciones en México, situación que tuvo un desenlace inesperado gracias a su origen nacional.
Según un reporte de Al Jazeera, el incidente ocurrió en Tulum, donde Jahanbakhsh visitaba la zona junto a un amigo. El futbolista detalló que fueron abordados por sujetos enmascarados, presuntamente vinculados a organizaciones criminales, quienes los obligaron a descender de su vehículo.
Unos hombres enmascarados nos hicieron bajar y poner las manos contra el auto. Entonces, empezaron a registrarnos. Sabíamos que no teníamos que llevar muchas cosas con nosotros, así que solo teníamos una tarjeta bancaria y entre 40 y 50 euros.
El momento crítico ocurrió cuando los asaltantes comenzaron a interrogar a las víctimas sobre su procedencia. Al consultar al acompañante del futbolista y recibir la respuesta de que eran de Irán, los delincuentes cambiaron su actitud de inmediato. Según el relato de Jahanbakhsh, al escuchar la nacionalidad, los sujetos simplemente les ordenaron retirarse tras quedarse con el escaso efectivo que portaban, permitiéndoles salir ilesos.
¿Por qué los carteles mexicanos evitarían atacar a ciudadanos iraníes?
El capitán iraní profundizó sobre este fenómeno, mencionando haber escuchado anteriormente sobre la supuesta afinidad de grupos delictivos mexicanos hacia sus compatriotas. “Mi amigo me dijo que los carteles aprecian a los iraníes”, afirmó el deportista, otorgando una dimensión geopolítica inusual a un hecho delictivo común.
Este testimonio cobra mayor peso debido a la reciente logística de la selección de Irán para la cita mundialista. A finales de mayo, la FIFA oficializó que el equipo trasladaría su centro de entrenamiento de Tucson, Estados Unidos, hacia Tijuana, México. Esta decisión fue tomada por las autoridades iraníes citando preocupaciones de seguridad derivadas de las tensiones vigentes en el Oriente Medio.
Actualmente, Irán ya se encuentra enfocado en su desempeño dentro del Grupo G. El equipo debutará hoy contra Nueva Zelanda en Inglewood, California. Posteriormente, el calendario estipula un enfrentamiento ante Bélgica el 21 de junio, para cerrar la fase de grupos el día 26 contra Egipto en Seattle. ¿Logrará el combinado iraní mantener la concentración deportiva tras el revuelo causado por las declaraciones de su capitán?