El Colegio Leones de Quilpué se consagró como el nuevo monarca de la Liga Nacional de Básquetbol (LNB). En una final disputada a partido único en el Parque Estadio Nacional, el quinteto de la Región de Valparaíso superó a Español de Osorno, cerrando una temporada que los consolida como uno de los elencos más fuertes del país.
Este logro marca el tercer campeonato en la historia de los felinos desde la creación del torneo en 2008, sumando este trofeo a los títulos obtenidos en 2024 y 2025. El duelo decisivo, que reunió a más de 3.000 fanáticos en las tribunas, enfrentó al campeón de la conferencia Centro con el representante del Sur.
La clave del éxito: jerarquía y defensa
Aunque Leones de Quilpué mantuvo la ventaja durante gran parte del encuentro, el cuadro de Español de Osorno presentó una dura resistencia, logrando recortar una diferencia de hasta 17 puntos. Sin embargo, la jerarquía del conjunto de Quilpué y las intervenciones decisivas de Nicolás Rebolledo en los minutos finales fueron fundamentales para asegurar la victoria en el último cuarto.
La figura del partido fue el pivot extranjero Gojko Sudzum, quien lideró las estadísticas con una impresionante actuación de 16 puntos, 12 rebotes y 3 tapones. Su dominio en la pintura fue el pilar sobre el cual el equipo construyó su camino hacia el título.
La visión de Guillermo Frutos
Tras el pitazo final, el entrenador Guillermo Frutos destacó el orden táctico de sus dirigidos para neutralizar los intentos de remontada de los osorninos. El técnico puso especial énfasis en el trabajo defensivo como el factor diferenciador de la temporada:
«Yo creo que ganamos gracias a nuestra defensa, hemos propuesto varias cosas defensivas que creo que han salido bien, varias alternativas. Creo que hemos entendido muy bien el scouting individual. Creo que nuestros jugadores han tenido un foco y una concentración extraordinaria»
Con este nuevo trofeo en sus vitrinas, el Colegio Leones de Quilpué cierra un ciclo de éxitos deportivos que los mantiene en la cima del básquetbol chileno. Ahora, el desafío para la institución será mantener este nivel de competitividad y jerarquía de cara a los próximos torneos nacionales y las posibles competencias internacionales que exigen un estándar de juego cada vez más elevado.