El fin de una larga espera
La angustiante búsqueda de Bastián Careaga Briceño llegó a su conclusión tras la confirmación del Servicio Médico Legal (SML). Los restos humanos encontrados en agosto de 2025 en la playa Marbella, en la comuna de Santo Domingo, pertenecen al joven sanantonino de 30 años, quien se encontraba desaparecido desde el 14 de abril de ese mismo año. La identificación, realizada mediante peritajes de ADN, pone fin a 14 meses de dudas para sus familiares, quienes encabezaron intensas campañas para dar con su paradero.
Cronología de una desaparición
Bastián Careaga, estudiante de Ingeniería en Recursos Humanos, fue visto por última vez el día en que debía iniciar su práctica profesional. Su ausencia repentina movilizó a sus cercanos, quienes rastrearon diversos sectores de la provincia de San Antonio. El caso dio un giro clave en agosto de 2025, cuando pescadores deportivos hallaron una zapatilla con restos óseos en el borde costero de Santo Domingo, dando inicio a una larga etapa de análisis genéticos.
Críticas a la gestión institucional
Pese a la confirmación, el padre del joven, Alfredo Valenzuela, denunció graves deficiencias en el actuar de las autoridades. En declaraciones a Canal 2 Chilena FM, Valenzuela cuestionó la descoordinación institucional y la demora en los procesos periciales. «El sistema no funcionó en ninguno de los momentos», sentenció, detallando que en octubre se canceló dos veces la prueba de ADN por falta de órdenes de la Fiscalía.
El padre también lamentó la tardanza en la notificación de los resultados. «El informe estaba desde el día 29 de mayo y a nosotros recién se nos informó el día 10 de junio», aseguró. A pesar de estos cuestionamientos, Valenzuela reconoció que este cierre permite a la familia salir del «limbo prácticamente incontrolable» en el que vivieron durante más de un año. Ahora, el objetivo del círculo cercano es realizar los trámites para darle su «santa sepultura» y comenzar el proceso de duelo definitivo.