El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Concepción dictó una sentencia unánime de 7 años de presidio efectivo contra Igor Concha Maass, exfuncionario de la Universidad del Bío-Bío (UBB). El imputado fue hallado culpable de delitos reiterados de abuso sexual contra una menor de edad, además de cargos por estupro, cometidos entre marzo de 2014 y noviembre de 2017.
¿Quién era el condenado en el ámbito académico y musical? Concha Maass se consolidó como una figura relevante en la zona, desempeñándose como docente, barítono y director coral. Además de su rol en la UBB, donde ejerció como director de Extensión y coordinador del Conservatorio de Música Laurencia Contreras, llegó a liderar la presidencia de la Corporación Cultural del Teatro Biobío en 2018.
La dinámica de vulneración según el fallo
La justicia determinó que existió una profunda asimetría y una relación de subordinación entre el agresor y la víctima. La diferencia de edad superaba los 30 años; mientras la afectada tenía 14 años al inicio del vínculo, el condenado tenía 46, estaba casado y tenía hijos de edades similares a la de la menor.
El fallo subraya que el imputado utilizó el entorno musical para cimentar una dependencia emocional. La víctima, atravesaba un periodo de fragilidad por el divorcio de sus padres y la enfermedad de una mentora musical. Según la resolución, el sujeto aprovechó este escenario para manipularla:
El encausado aprovechó para acercarse paulatinamente a la menor de edad, configurando esta relación de dependencia vulnerando sus defensas. De esta forma, ganándose subrepticiamente su confianza, el imputado se erigió a sí mismo como una figura adulta de apoyo y contención en la vida de la niña, generando un vínculo cada vez más estrecho que anuló su capacidad de resistencia y sentó las bases para el posterior sometimiento de su voluntad en la esfera sexual.
Penas accesorias y futuro del condenado
Los magistrados María José Vidal Araya, Michele Bascur Postel y Claudia Etcheberry Barrera dieron por acreditado que los ataques ocurrieron en diversos puntos de Concepción, incluyendo instalaciones del Conservatorio Laurencia Contreras. Los hechos comenzaron con tocamientos y escalaron hasta la penetración.
Además de la pena principal, el tribunal impuso las siguientes sanciones:
- 10 años de inhabilitación absoluta para cargos u oficios relacionados con menores de edad.
- Sujeción a vigilancia de la autoridad por 10 años tras cumplir la pena.
- Prohibición total de acercarse a la víctima, su familia, su domicilio o lugar de trabajo.
- Interdicción de ejercer la guarda y ser oído como pariente.
Con esta sentencia, se cierra una etapa judicial de un caso que sacudió al ambiente cultural penquista. Ahora resta observar si la defensa recurrirá a instancias superiores para intentar revertir el fallo, mientras la víctima comienza un proceso de reparación tras años de sometimiento.