Un complejo incidente con materiales peligrosos ha obligado a las autoridades a evacuar varias secciones del edificio del Pentágono, ubicado en las cercanías de Washington DC, Estados Unidos. El complejo se mantiene actualmente cerrado mientras los equipos de emergencia evalúan la situación.
Según fuentes del Departamento de Guerra citadas por medios locales, la emergencia está directamente relacionada con problemas en la calidad del aire dentro de las instalaciones. El portavoz de la agencia militar, Sean Parnell, confirmó que los sistemas del recinto detectaron una anomalía que exige medidas de precaución inmediatas.
Los sistemas del gran complejo han detectado un problema de calidad del aire que requiere medidas de precaución hasta que determinemos su alcance.
El Departamento de Guerra ha activado todos los protocolos de protección estándar, lo cual incluye una orden de confinamiento para los trabajadores en las zonas afectadas. Por su parte, el cuerpo de bomberos del condado de Arlington, Virginia, informó a través de la red social X que sus unidades, incluyendo el equipo especializado en materiales peligrosos, están colaborando activamente con el personal de la instalación militar.
¿Qué se sabe del operativo en el Pentágono?
El equipo de seguridad del Pentágono señaló que las pruebas adicionales necesarias para descartar riesgos tardarían entre una y dos horas. Se ha instado a los ocupantes a mantenerse atentos ante la presencia de personal de respuesta de diversas agencias en el patio central del edificio.
Aunque no se han hallado elementos que representen una amenaza concreta hasta el momento, varios medios estadounidenses han reportado la presencia de agentes utilizando máscaras antigás y trajes de protección química. Hasta la fecha, el Departamento de Guerra no ha emitido respuestas adicionales ante las consultas de la agencia EFE.
Este evento trae a la memoria lo ocurrido en marzo pasado, cuando un fuerte olor a productos químicos en las inmediaciones del centro de control aéreo de la capital obligó a detener el tráfico en los tres aeropuertos principales de Washington, generando retrasos masivos. Por ahora, el Pentágono sigue bajo un estricto monitoreo a la espera de resultados definitivos que permitan retomar la normalidad operativa.